Tiempos de tankeo para David Ballestero

- 9 julio 2025 - Por Jonás Fernández

Main Event $10.000 - Día 3
Nivel 15 - 3.000/6.000 Ante 6.000 (1.538
/9.735)

wsop

Crédito foto: Poker red

¿Os acordáis de esos primeros días, cuando las ciegas apenas dolían, podías foldear tres rondas sin pestañear y el tiempo parecía jugar a tu favor mientras pensabas tu estrategia?

Pues bien, aquellos tiempos de tanteo han quedado atrás. A poco más de cien eliminaciones del ITM, hemos entrado en plena era del tankeo. Y no hay mejor ejemplo que David Ballestero, campeón del Winamax Poker Tour en Madrid en febrero del año pasado.

Ballestero observa cada movimiento de sus rivales con atención plena. Lejos de mirar el móvil, sus ojos están en la mesa y su mente en el siguiente paso. A su lado, una botella vacía de Red Bull y un stack anclado en los 90.000 puntos que está bastante por debajo de las 373.000 fichas que marcan la media en este momento del torneo.

Y sí, se está tomando su tiempo. Pero nadie puede reprochárselo. A la vuelta de la esquina esperan el primer gran objetivo de cientos de jugadores que, como él, navegan estas aguas turbulentas: 15.000 dólares. Cada decisión se cuece a fuego lento: open raises meditados, folds postflop cargados de dudas, y movimientos afinados al milímetro, porque es el momento, en el medio mes que dura el Main Event, en el que los errores se castigan de la forma más cruel y severa.

Justo en el descanso previo al último nivel de juego, tuvimos la oportunidad de hacerle un par de preguntas. Le pedimos que recordara aquella victoria en el WIPT y si encontraba similitudes con la situación que atraviesa hoy.

“Obviamente, dada mi situación, me estoy tomando varios segundos de más en actuar, porque la burbuja está ahí y necesito ganar tiempo. Aquella victoria en el WIPT la recuerdo porque tuve que remarla. En el 3-handed, el chipleader tenía 70 ciegas y yo solo 11. Pactamos a tres bandas dejando algo de dinero fuera, que al final me terminé llevando.”

Aquella remontada ante el francés Enis Chetita aún está fresca en la memoria de muchos. Y ahora, meterse en premios, el primer gran objetivo, es mucho más que una posibilidad para Ballestero. Si entre tankeo y buen timing logra sobrevivir al vendaval, podrá sumar otro buen logro a su currículum: entrar en el “club del 15%” y asegurarse esos 15.000 dólares que muchos jugadores en su precaria situación están persiguiendo.