Veintidós años han pasado desde que Chris Moneymaker levantara el brazalete con el que escribiría una página irrepetible en la historia del póker. Una victoria que hizo correr ríos de tinta en webs, blogs y revistas especializadas, y que cambió, para siempre, la forma en la que entendemos este juego. Porque más allá del golpe de suerte y el epicismo de su victoria, lo que dejó aquel triunfo fue un poderoso mensaje: esto también puede pasarte a ti.
No, este artículo no va sobre el “efecto Moneymaker”. No vamos a repetir, como en un documental trillado, la historia del amateur que se clasificó online por unos pocos dólares, y que acabó conquistando el torneo más importante del planeta ante 839 jugadores. Esa historia ya la conoces. Y, salvando las distancias, ya la has visto replicarse mil veces, tanto en torneos online como en eventos en vivo de grandes fields. Tal vez porque aquel acontecimiento plantó una semilla que todavía hoy sigue germinando.
La resucitamos por otra razón: para recordar que las grandes gestas solo pueden surgir en escenarios a la altura. Y el escenario de Moneymaker, ese teatro de sueños llamado Main Event de las World Series of Poker, sigue siendo el más prestigioso, el más mediático y el más deseado del mundo. Un torneo que, por “solo” 10.000 $ de entrada, marca desde hace más de medio siglo el pulso del póker mundial, arrastrando a innumerables masas y consagrando tantas leyendas como jugadores desconocidos eleva al panteón de los inmortales.
En apenas una semana, volverá a ponerse en marcha ese ritual. Las cartas volverán a volar tanto en el Horseshoe como en el Paris de Las Vegas, y miles de jugadores, recreacionales y profesionales por igual, cruzarán océanos y desvelos persiguiendo el mismo sueño: grabar su nombre junto a los más grandes, formar parte de la historia del póker y, como no, convertirse en millonarios.
Como no podía ser de otra manera, Winamax estará allí para contarlo todo: minuto a minuto, nivel a nivel. Pero antes de que de comienzo la acción, nos ha parecido un buen momento para mirar hacia atrás. Porque aunque la gesta de Moneymaker fue un punto de inflexión global, los jugadores españoles también tienen sus propias historias de gloria en el Main Event. Historias menos mediáticas, quizás, pero no menos emocionantes.
Desde el primer gran destello que tuvo lugar a principios de siglo hasta los deep runs de la era moderna, ¿cuáles han sido las mayores ganancias de jugadores españoles en el torneo más emblemático del planeta? ¡Marchando el Top 10!
10. Leo Margets — WSOP 2009 — 27.º/6.494 jugadores — 352.832 $
Aquí la tenemos, en el décimo lugar de esta prestigiosa lista, ¡a nuestra querida Leo Margets! Su aparición en ella se debe al magnífico resultado conseguido en 2009, en el que se llevó este pellizco que hasta día de hoy constituye su segundo mejor resultado en vivo, solo superado por su primer puesto en el Closer de 2021, el cual le dio el primer y único brazalete que a día de hoy conserva en su palmarés.
Y es que el papel jugado por la barcelonesa en esta edición supuso su gran irrupción en el circuito. Hasta el momento, solo había participado en torneos live en diferentes campeonatos en España, y con este gran resultado, con el que metió más de 350.000 dólares en la hucha, la impulsó a jugar torneos de mayor buy-in y consolidarse en la escena del póker nacional como una de las jugadoras más influyentes.
Ah, ¡y también fue la “Last Woman Standing” de este torneo! Pocas pueden presumir de ello, eso seguro… Como vemos, el Main Event del WSOP cambiando incluso las vidas de nuestros miembros del Team Pro…
9. Ramón Colillas — WSOP 2021 — 14.º/6.650 — 380.050 $
Tras 49 ediciones consecutivas celebrándose en los casinos más lujosos de Las Vegas, las World Series of Poker se vieron obligadas a detenerse en 2020 a causa de la COVID-19. El mundo entero se paró, y el mayor festival de póker del planeta no fue una excepción. Afortunadamente, un año después, las cartas volvieron a volar, aunque el regreso al Horseshoe de Las Vegas estuvo marcado por un mar de mascarillas y gel hidroalcohólico, recordándonos que la normalidad aún era relativa.
Entre quienes luchaban por conquistar el Main Event aquel atípico mes de julio de 2021, se encontraba Ramón Colillas. El catalán, ganador del mayor premio en vivo jamás conseguido por un jugador español, alcanzó el Día 7 con uno de los stacks más grandes del torneo: séptimo entre los 36 supervivientes. Tras una jornada intensa, llena de altibajos y algún que otro cooler en su contra, acabó cayendo a manos del turco Uğur Seçilmişen en la 14.ª posición. Su Q
T
no pudo superar el K
Q
de su rival, y ni el aliento incansable de Juan Pardo “Malaka” desde el raíl fue suficiente para revertir el desenlace.
“Mira que eran bonitas”, comentó Colillas con tono agridulce al referirse a sus cartas una vez eliminado, negándole así la posibilidad de volver a hacer historia y de mejorar su marca personal conseguida en Bahamas. Aun así, el catalán firmó una actuación brillante, que le valió un premio de 380.050 $ con el que, a día de hoy, le asegura un lugar en este Top 10 histórico de ganancias españolas en el Main Event. ¡Chapeau, Ramón!
8. Guillermo Otero — WSOP 2024 — 16.º/10.112 jugadores — 450.000 $
Basta con echar un vistazo a su perfil en The Hendon Mob para entender que Guillermo Otero no es, precisamente, un habitual de los torneos. Con apenas 215.000 $ acumulados desde 2011, su especialidad desde hace casi una década ha sido el cash game, donde ha forjado su camino en las mesas. Sin embargo, el jugador andaluz, enfundado en su característico chándal de la U.D. Almería, se coló hasta el Día 8 del Main Event de 2024, dejando claro que también sabía moverse en las aguas turbulentas de los MTTs.
Todo parecía alinearse a su favor hasta que apareció el primer obstáculo serio: un cooler brutal contra el futuro campeón, Jonathan Tamayo. Un A-K contra A-A que condujo a una inevitable pérdida de fichas. A partir de ahí, tocaba remar.
Guillermo supo mantenerse vivo en la franja crítica de las diez ciegas durante horas, hasta que apareció un spot de esos que duelen y que recuerdas: Jason Sagle, desde la ciega grande, pagó sus últimas 7,5 BBs con 9-7. El A-Q de Guille adquiría equity a cada carta que salía en el board… hasta que un 7 en el river lo mandó a casa en la 16.ª posición.
Para casa, pero con 450.000 $ bajo el brazo, así como el respeto de toda la comunidad hispana. Esto le permitiría abrirse la puerta a nuevos y más ambiciosos desafíos en este imprevisible mundo de los torneos.
7. Carlos Mortensen — WSOP 2013 — 10.º/6.352 jugadores — 573.204 $
Esto ni siquiera cuenta como spoiler: no será la primera y única vez en la que Carlos Mortensen aparezca en esta lista, y seguramente lo intuiste en cuanto viste su décima posición junto con el año correspondiente.
Porque lo suyo con el Main Event es casi como una conexión divina. El ecuatoriano nacionalizado español, único compatriota en conquistar el brazalete más codiciado del póker, siempre ha tenido un affair especial con el torneo más prestigioso del mundo. Su legendaria victoria es, como se suele decir, harina de otro costal... lo que ahora nos importa es que, poco más de una década después, volvió a estar a punto de hacer historia. En 2013, Carlos cayó en la mismísima burbuja de mesa final, a un solo puesto de poder enfrentarse al boss final al que una vez derrotó.
Y no era una burbuja cualquiera. Por aquel entonces, la mesa final se aplazaba hasta noviembre, en el formato conocido como November Nine, lo que aumentaba aún más su simbolismo. Mortensen, con ese estilo tan suyo, intuitivo, desconcertante, radicalmente alejado del GTO, volvió a sembrar el caos en la mesa.
Ese estilo tan old school reflejado en jugadas poco ortodoxas, como esa arriesgada defensa con J
2
que le permitió ganar un buen bote contra el eventual campeón Ryan Reiss, o ese cold call en el botón con A-K contra dos jugadores con el que se le escaparon algunos millones de fichas. Un estilo que fue a la vez su combustible y su condena, como si ese juego que le hizo campeón en 2001 ya no encajara del todo en la nueva era… pero aún así siguiera siendo totalmente necesario.
Finalmente, con apenas 12 ciegas y desde última posición, decidió mantenerse fiel a su estilo. En lugar de ir all-in con A-9, optó por abrir la mano. JC Tran defendió desde la ciega grande, ligó la escalera… y le negó la posibilidad de hacer historia por segunda vez.
Sin duda, hablamos de la burbuja de mesa final más dolorosa para el póker español en este torneo. No solo por lo cerca que estuvo Carlos de volver al foco mundial, sino por perdernos la posibilidad de verle luchar por algo inaudito en la historia de este torneo: la posibilidad de ver a un jugador español con dos brazaletes del Main Event en un lapso de tiempo de tan solo 12 años. Para ponerlo en perspectiva, ni siquiera la leyenda del póker Stu Ungar logró semejante hazaña: sus dos últimas victorias en este evento se produjeron con 16 años de diferencia…
6. Jose Ignacio Aguilera — WSOP 2023 — 10.º/10.043 jugadores — 700.000 $
José Ignacio Aguilera solo pudo oler las mieles de la mesa final del mismo modo que Carlos Mortensen lo hiciera en 2013: cayendo en la burbuja, como último eliminado del Día 8. Pero este torneo tenía un sabor especial que lo hacía único. La de 2023 no fue una edición cualquiera: al otro lado del camino aguardaba el mayor premio jamás repartido en un Main Event de las WSOP: Más de 12 millones de dólares esperaban en lo más alto, listos para ser reclamados.
“Agui” partía séptimo de 15 jugadores al inicio de una jornada larga, intensa y cargada de tensión. No faltaron los piques entre protagonistas, como el cruce de palabras entre Juan Maceiras y Alec Torelli, o la propia discusión de Aguilera con el floor en pleno 12 left que nació, todo hay que decirlo, de una queja injustificada del madrileño. Pero pongámonos por un momento en sus pieles, ¿quién puede culpar a nadie por perder los nervios cuando tienes a tiro el mayor premio del póker moderno?
El sueño terminó de la forma más cruel. Es decir, con un badbeat. Con apenas 9 ciegas, Jose decidió hacer un 3-bet con A
J
, sin ir all-in directo, reservándose unas pocas fichas por si se producía un choque entre stacks mayores. Su rival, Jan-Peter Jachtmann, pagó con un A
8
que iba claramente por detrás. El flop cayó 6-5-4, suficientemente bueno para el alemán, que metió las pocas fichas efectivas restantes. Movimiento ante el cual el nuestro respondió con un obvio call. Eso sí, a regañadientes, porque menudo flop…
Se veía venir: justo en el momento en el que se desvelaron las cartas llegó el turn más doloroso posible: un 7 que completaba la escalera al hueco de Jachtmann, dejando a Aguilera sin opciones y firmando así su sentencia.
Una eliminación amarga, pero que no le quita el mérito: un 10.º puesto en el Main Event más lucrativo de la historia y el mayor premio de su carrera: 700.000 dólares. La buena noticia es que esa eliminación metía a otro español en la mesa final… pero eso es algo que contaremos más adelante.
5. Fernando Pons — WSOP 2016 — 9.º/6.737 jugadores — 1.000.000 $
Hemos dado ya algunas pinceladas sobre este concepto, pero ¿qué es exactamente el November Nine? Lo explicamos de la forma más breve posible:
Introducido en 2008 por ESPN como una forma de generar expectación mediática y mejorar la producción televisiva del Main Event, este formato consistía en pausar el torneo una vez se determinaban los 9 finalistas en julio, para reanudarlo en noviembre con la disputa de la mesa final. En 2016, en un regreso a la inmediatez fomentado por el auge del streaming, el November Nine fue erradicado definitivamente como formato retornando así a la experiencia clásica en vivo de este torneo.
Pues bien, Fernando Pons es uno de los dos únicos españoles que pueden presumir de haber formado parte de esa exclusiva mesa final. Vivió de primera mano lo que significaba ese parón: nutrirse de la atención mediática, prepararse con calma para el mayor torneo de su vida y hacerlo, además, sabiendo que ya había asegurado un premio millonario. ¡Y que tenía 7 millones más al alcance de la mano!
Y esto no es lo más destacable. De haber ganado el Main Event, Fernando Pons podría haberse convertido en el "Moneymaker español". Clasificado a través de un satélite de 30 €, fue superando step tras step para sacar su entrada de 10.000 dólares para, posteriormente, colarse entre los 9 mejores de un field de 6.737 jugadores. Pons es, quizás, lo más cerca que hemos estado de contar la historia más épica del póker nacional.
Por desgracia, no solo no pudo hacerse con los millones del ganador ni convertirse en el icono del “plebeyo que se convierte en rey”, sino que tampoco logró mejorar el millón de dólares que ya tenía garantizado. Fernando fue el primer eliminado de la mesa final.
Pese al tiempo de preparación, la situación no ofrecía mucho margen: empujó sus últimas 6 ciegas desde el botón con A-6, Cliff Josephy, con un monster stack, le pagó sin problemas desde la ciega grande con K-J. Un rey en la ventana sentenció la mano desde el primer suspiro, relegando al mallorquín a una igualmente memorable novena posición.
Fernando no solo inaugura la lista de españoles que se han sentado en la mesa final postergada del Main Event, sino que también abre la lista de ganadores millonarios. ¡Qué gran pellizco, Fernando!
4. Juan Maceiras — WSOP 2023 — 8.º/10.043 jugadores — 1.125.000 $
La ya comentada eliminación de Aguilera en la burbuja de la mesa final del Main Event de las WSOP 2023 le pasó el testigo a otro de los nombres más emblemáticos del póker español. Todavía quedaba una última bala en la recámara para pelear por aquellos salvajes 12.100.000 dólares, y no era otra que la de Juan Maceiras.
El gallego siempre ha sido un jugador de la vieja escuela: experto en leer a sus rivales, moldear su juego según el contexto y tomar decisiones tan arriesgadas como brillantes cuando la situación lo requiere.
Ejemplo de ello fue esa mano que todos recordamos: un squeeze desde cutoff con 5♣3♣ frente a dos stacks superiores, y con tres jugadores aún por detrás en fichas. Un escenario de ICM brutal, el más extremo al que se ha enfrentado en su dilatada carrera, pero que no le impidió hacer gala de su instinto e intentar dejar su firma en la mesa final más lucrativa de la historia. Pero Adam Walton estaba al acecho, y con un cold 4bet con A-K logró deshacer su truco de magia.
No menos admirable fue el fold con A-K en un 3bet pot frente a Steven Jones, quien con J-J, había pescado la trucha en el flop. Maceiras también había ligado su as, pero leyó con precisión quirúrgica la amenaza del americano con un segundo barrell a tercio en el turn, abandonando un bote que ascendía a 54 millones de fichas.
Partía quinto en stack en el arranque del día, pero el guion no se cumplió como se esperaba. El gallego no encontró las rendijas necesarias para crecer en la partida ni logró poner contra las cuerdas a sus rivales. Solo el italiano Daniel Holzner cayó antes que él. Finalmente, Maceiras terminó en octava posición, con un merecido premio de 1.125.000 dólares.
3. Carlos Mortensen — WSOP 2001 — 1.º/613 jugadores — 1.500.000 $
El mejor resultado de la historia del póker español en este torneo. No por la cuantía económica, la cual se ha visto superada hasta en dos ocasiones posteriormente, pero sí por lo que significa alcanzar la cima del Main Event de las World Series of Poker. Ese privilegio pertenece a un solo hombre: Carlos Mortensen, único jugador español que ha logrado conquistar este evento, y también el único que aparece por partida doble en este ranking.
Tan solo 613 jugadores se dieron cita en aquella edición de 2001, lo que da aún más valor al efecto Moneymaker del que hablábamos al principio, el cual disparía la participación hasta cifras impensables hasta entonces.
Pero que aquel field nos parezca hoy pequeño no desluce en absoluto una de las gestas más brillantes del póker patrio. The Matador, como se conoce a Mortensen en el circuito Texas Hold’em, se impuso en la mesa final ante leyendas como Phil Hellmuth, y derrotó en el heads-up al veterano Dewey Tomko, poseedor de tres brazaletes WSOP.
El premio fue de 1.500.000 $, cantidad que se mantuvo como la mayor de su carrera durante seis años. No fue hasta su triunfo en el WPT Five Star World Poker Classic de 25.000 $, donde se embolsó 3,6 millones de dólares tras vencer a un field similar (639 jugadores), que superó aquella hazaña en ganancias.
Pocos datos más hacen falta para justificar por qué Carlos Mortensen no solo es uno de los mejores jugadores españoles de todos los tiempos, sino también uno de los más icónicos de la historia del póker.
2. Andoni Larrabe — WSOP 2014 — 6.º/6.683 jugadores — 1.622.471 $
Y aquí tenemos al otro November Nine. El segundo de esta lista, pero el primero en lograrlo a nivel cronológico. El vasco Andoni Larrabe ocupa la segunda posición de esta clasificación gracias a su sexto puesto en el Main Event de 2014, donde se embolsó un premio de 1.622.471 $. Fue el primer jugador español en alcanzar la mesa final del Main Event desde la victoria de Carlos Mortensen en 2001.
Con tan solo 22 años, Larrabe llegó al last nine como el jugador más joven de la mesa. Pero no confundan juventud con inexperiencia, porque con cuatro cobros previos en las WSOP y 341.000 $ acumulados, Andoni ya sabía bien como desenvolverse por estos lares a pesar de volcar la mayor parte de su volumen en las mesas online. Un jugador característico de la nueva escuela que tanto echábamos de menos en esta lista. Como dato interesante: de haber ganado el Main, se habría convertido en el segundo campeón más joven de la historia, solo por detrás de Joe Cada, que se coronó en 2009 con apenas 21 años.
Andoni arrancó en una posición ideal para soñar en grande: cuarto en fichas con un saludable stack de 56 ciegas grandes. En juego: 10 millones de dólares. ¿Se os ocurre mejor escenario para un chaval que casi ni llegaba a la edad de graduado?
Al igual que Maceiras se vestiría con del Depor en su mesa final, Larrabe hizo lo propio, nueve años antes, con los colores de su equipo, el Athletic Club de Bilbao. Además, lo hizo irrumpiendo en el escenario más desafiante del mundo del naipe con un toque enigmático: capucha calada y gafas de sol oscuras, con el objetivo de evitar que la presión le robase el protagonismo.
Su papel fue sólido, aunque no exento de altibajos. En algunos spots, dejó pasar oportunidades con expected value, como un trío de cincos en el que decidió no apostar el river ante el miedo a una mano mejor. Su rival, con 8-8 y buenos blockers, le había bluffcatcheado dos barrels. En otros momentos, la varianza le señaló con el dedo: se topó con K-K en manos de William Pappa, en un all-in preflop que no aguantó con su K
Q
, viendo cómo su oponente ligaba un full house en el flop que lo dejaba drawing dead.
Ya en el 6-left y en situación de shortstack (10 BBs), decidió ir all-in con J
10
ante la subida de Von Hoof desde botón. El holandés, líder en fichas, pagó con un cuestionable K
5
, sabiendo que incluso perdiendo apenas comprometía un 10 % de su stack. Larrabe buscaba tréboles, jotas o dieces con el apoyo de un raíl dominado por camisetas rojiblancas... pero un K en la ventana y otro en el turn terminaron con su aventura.
¿El consuelo? Más de un millón y medio de dólares en el bolsillo, el segundo mejor resultado español en la historia del Main Event, y un hueco privilegiado en este ranking. No está nada mal, Andoni…
1. Andrés González — WSOP 2024 — 6.º/10.112 jugadores — 2.000.000 $
La eliminación de Guillermo Otero en el Día 8 del Main Event del año pasado nos volvía a dejar a las puertas del hito de meter por primera vez a dos españoles en la mesa final del torneo más importante del mundo. Ya lo habíamos rozado un año antes con los deep runs de Aguilera y Maceiras, pero aquella bala, como tantas otras, acabó desviándose.
El que sí lo logró fue el cartagenero Andrés González, quien comenzaba aquel Día 8 con solo 19 ciegas, 11 menos que su compatriota. Pero fue él quien se ganó un sitio entre los nueve finalistas, devolviéndonos, una vez más, la esperanza de ver a un español levantar el brazalete más prestigioso del planeta. Un brazalete que, en esta edición, venía con diez millones de dólares bajo el brazo.
Conocido online como wisopekeño!, Andrés había forjado la mayor parte de su carrera en los tapetes virtuales, lejos de los focos del circuito en vivo. En lo que a este último se refiere, Las Vegas no había sido tierra fértil para él: tras cinco veranos sin grandes resultados, llevaba dos años sin pisar el Horseshoe. Pero en 2024 todo cambió. Porque fue su verano. Su verdadero estallido.
Y no solo por llegar a la FT del Main. Días antes, rozó el brazalete en el Evento #28 (1.500 $ freezeout), donde fue tercero por más de 200.000 $. En total, sumó siete cajas entre WSOP y Wynn Poker Classic, incluyendo otro tercer puesto en estas últimas series valorado en medio millón de dólares. Con ese impulso, Andrés se plantó con confianza en la final con el parche de Winamax en el pecho y una misión entre ceja y ceja: hacer historia.
La situación era complicada: shortstack con 18 millones, apenas 11 ciegas. Pero la suerte le guiñó un ojo desde el primer momento. Dobló contra Jordan Griff, el único recreacional en la mesa, y chipleader al comenzar el día, para acomodarse así en la zona segura y adquirir mayor maniobra. El raíl estalló. Entre ellos, una entregada Leo Margets y Sergi Reixach luciendo camisetas con el rostro de Andrés bajo el lema Team Wizardo.
Los niveles iniciales fueron un vaivén, pero más aún para algunos favoritos: Malo Latinois cayó el primero y Joe Serock, que llegaba con 52 ciegas, fue octavo. Andrés resistía. Y cada eliminación lo acercaba a algo que hasta entonces parecía inalcanzable. Cuando cayó Brian Kim, ya se había convertido en el español que más dinero había ganado en este torneo. Y no solo eso: era tercero en fichas, con seis jugadores en pie, lo que configuraba un escenario inimaginable horas antes.
Tuvo opciones reales de escalar aún más. Pero dos all-in preflop a favor de Jonathan Tamayo (futuro campeón) y Boris Angelov, quienes se doblaron frente a Jordan Griff y Niklas Astedt remontando con ases pisados, lo cambiaron todo. A partir de ahí, el viento empezó a soplar en contra. Andrés no encontraba huecos hacia la superficie, volviendo así a la zona crítica como último stack.
Hasta que llegó la mano. J
J
en primeras posiciones, 20 ciegas por detrás. Astedt, en ciega pequeña, encontró A
Q
y respondió con un 3bet largo. All-in de Andrés. Call. 129 millones de fichas en el centro. Probablemente, el mayor bote jamás jugado por un español en este torneo. En juego, una plaza de privilegio para pelear por el brazalete y los 10 millones on top. El ambiente era el de un flip puro, dominado por un silencio sepulcral en la mesa y una tensión reflejada en el rostro de wiso que podía cortarse con un cuchillo.
Y entonces... el As. En el flop y de forma implacable, como si formara parte del destino trágico que arrastramos desde 2001 cada vez que nos acercamos a la mesa final de este monstruoso torneo. El resto de las cartas no cambiaron nada y Andrés se despedía en sexta posición. Doloroso y agridulce a simple vista, sí. Pero con una doble recompensa millonaria en el bolsillo y la honra de ser el español que más ha rentabilizado este torneo en la historia.
¿Será este el año en que por fin veamos a uno de los nuestros alzar el soñado brazalete? Desde Winamax, tenemos la corazonada de que así será. Y aquí estaremos para contártelo.
Recuerda: ¡tan solo una semana para que de comienzo el espectáculo!












