El gallego mantienen la confianza al 100 % para pelear por la victoria
El recuerdo de su familia, el mayor motivo para no perder la esperanza
Con José Ignacio Aguilera fuera de la ecuación, es evidente que todas nuestras esperanzas y nuestras fuerzas, van a parar a la figura de Juan Maceiras. El gallego ha sido, durante día y medio, la punta del pelotón en lo que a aspirantes a ganar el Main Event se refiere, dominando tanto el Día 7 por completo, como los primeros compases de un Día 8 que se acabó atragantando, Sin embargo, y lejos de acabar hoy con un sabor agridulce en el paladar, el pequeño de los Maceiras embosaba fichas con una sonrisa en su rostro, sabbedor que las opciones de seguir peleando siguen intactas, y conocedor de que en torneos de estas magnitudes, cualquier cosa puede pasar.
"Estoy encantado. Ni sabor agridulce ni nada. Estoy encantado. Sí es cierto que me ha venido bien que terminara el día, porque se me atragantó el 10-handed, pero estoy encantado.
Al fin y al cabo, no tengo nada por lo que arrepentirme de las manos que he jugado. Trataba de meter presión a mis rivales, como llevo haciendo todos los días, y tampoco quiero ser resultadista porque las manos no hayan salido. De hecho, la mano en la que me ligan escalera con J4hh, estoy bastante contento de haberme dado check-behind por un tell que le tengo cogido a ese jugador.
No cuadró bien el 10-handed, no pasa nada. Le pasó un poco lo mismo a Toby Lewis. No pasa nada, esto es póker. Aguilera se lo jugó siendo favorito, y salió el décimo. ¿Qué coño voy a quejarme yo si tengo 50 y pico ciegas para pelear la mesa final?
Esto es un regalo de Dios que me están dando. Es una oportunidad que la vida te pone ahí, y lo que hay que hacer es cogerla. Y sé que estoy preparado para hacerlo. Lo tengo claro".
Otro jugador tal vez necesitaría más presentación, o una explicación más pormenorizada de lo que es su "background", pero de Juan poco se puede escribir o contar que no sea ya "vox populi" en la comunidad española de póker. Ha pasado por etapas en las que los focos mediáticos le han deslumbrado, pero también por una época oscura a nivel personal. No cabe duda que, sobre todo, esa etapa dura a nivel emocional ha estado y sigue estando muy presente en el transcurso de este Main Event. Así nos lo hacía saber el propio Juan los ojos vidriosos y alguna que otra lágrima deslizándose por su rostro:
"En junio del año pasado me tuve que ir a otro país, dejando a mis hijos en España. Necesitaba cambiar de aires, cambiar cosas en mi vida, para poder coger un rumbo diferente. Si haces siempre los mismos hábitos, obtienes siempre los mismos resultados. Me estaba yendo muy mal en muchos aspectos de mi vida, y la decisión más dura que he tomado en mi vida fue marcharme dejando atrás a mis hijos.
Este resultado, acabe como acabe, sé que es para ellos. Tendrán la educación pagada, podré darles una buena vida, y podré darles lo que se merecen. Por suerte o desgracia, a lo largo de los años, sé qué personas han estado ahí en los malos momentos y las que no. Se ha hablado mucho de mí, bueno y malo, pero me encuentro en un momento personal distinto, y preparado para conseguir algo grande. Y sé que lo voy a hacer. Sé que lo voy a pelear y que lo vamos a conseguir. He pasado una época de mi vida muy jodida, y creo que me ha llegado el momento de conseguir algo importante y volver a sentirme bien conmigo mismo".
Juan es, como se suele decir, Genio y Figura. O le odias, o le adoras. O le admiras, o le aborreces. Esta vez, como él mismo dice, le ha llegado la hora de pelear por un grande. El más grande en la historia del póker. Un torneo capaz de cambiar la vida de cualquier mortal, y Juan Maceiras no es una excepción a este respecto. El próximo sábado, seguramente luciendo la elástica del Deportivo de la Coruña, volverá al set de televisión de PokerGO con intención de seguir luchando por ganar el Main Event de las WSOP y volver así, por la puerta grande, a la escena del primer nivel. De corazón, así lo deseamos. ¡Suerte Juan!
¿Mesa Final del Main Event? Hay unos cuantos precedentes
No todos los días ocurre que tengamos representación española en el torneo más importante del año. De hecho, solo en tres ocasiones previamente ha sucedido tal cosa. Tres eran hasta ahora los jugadores españoles que habían pisado la mesa final más importante del año, por lo que es de justicia dedicarles un pequeño tributo en nuestra memoria.
En una era "pre-Moneymaker", allá por 2001, Carlos Mortensen no solo se convirtió en el primer español que pisaba la mesa final del Main Event, sino que además la acabó ganando. Sí, ya lo sabemos, Carlos nació en Ecuador, pero donde creció y se formó como jugador de póker fue en la c/Montera de Madrid, donde vivió durante gran parte de su vida como jugador de póker. Que posea pasaporte español, ya debería ser motivo suficiente como para que no haya más discusiones a este respecto, pero el debate debería quedar cerrado a cal y canto, si recordamos que, al coronarse campeón del Main Event, sus primeras palabras fueron "¡Viva España!".
El de Mortensen fue un Main Event en el que participaron 613 jugadores, y en el que gracias a su primera posición, Carlos Mortensen se embolsó 1.500.000 $.
La segunda presencia española en la Mesa Final del Main Event de las WSOP la encontramos en la edición 2014, ya en era post-Moneymaker, y con las mesas plagadas de imberbes hartos de jugar miles de manos en las mesas online. Uno de ellos lucía la elástica del Athletic Club y respondía al nombre de Andoni Larrabe. Fue una edición en la que participaron 6.683 jugadores, y en la que el de Arrasate se quedó solo ante el peligro desde fase muy temprana. Como "Last Spaniard Standing" fue avanzando jornada tras jornada, hasta lograr su clasificación para la mesa final en un 10-handed frenético en el que puso su torneo en juego... ¡Con Ases! Finalmente, unos meses más tarde, todavía en el formato "November Nine", Andoni acabaría cayendo en 6ª posición con un premio de 1.622.471 $.
Para encontrar la última vez que un jugador español representó a nuestra comunidad en la mesa final más importante del mundo, nos tenemos que remontar a 2016, una edición con una participación de 6.737 jugadores. El mallorquín Fernando Pons tuvo la oportunidad de "hacer un Moneymaker". Clasificado para el Main Event por un puñado de euros a través de un satélite online, no solo vivió y disfrutó la experiencia de jugar el mejor torneo del mundo, sino que además fue arrancando hojas de su calendario, hasta plantarse en el Día 7 en el que quedó formada la mesa final. Todavía en formato "November Nine" (fue la última edición en este formato), "Nandito" llegó a noviembre ocupando la posición de short-stack, y no consiguió remontar su corto stack de fichas, pero su esfuerzo le valió para embolsarse 1.000.000 $, y ser por siempre recordado como uno de los pocos españoles que ha podido sentarse en la mesa final que todo el mundo quiere jugar.
Ahora, Juan, dinos... ¿En qué puesto acabarás tú?








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. Jachtmann era el primero en hablar. Cogió un taco de fichas y las tiró al centro de la mesa, poniendo automáticamente all-in a Aguilera, que pagaba... ¡Con la mejor mano!



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