The good instinct moment?

- 6 julio 2019 - Por Alex

¿Genio o estúpido? Sergio Aido no sabe cómo sentirse
WSOP Main Event (Día 1B) / Un nivel para acabar la jornada

Sergio Aido

En los torneos de poker todo se basa en la toma de decisiones y uno como el Main Event, tan largo y profundo, son muchas las que hay que ir tomando para navegar e ir avanzando jornada tras jornada. Algunas decisiones son sencillas, otras no tanto, y otras te dejan una sensación de incertidumbre en tu interior que no es fácil convivir con ellas hasta que la jornada ha llegado a su fin. Así se siente ahora mismo Sergio Aido. En una encrucijada existencial: ¿genio o estúpido?

Situación:

En 300/600-600, Sergio Aido en el Low-Jack abre la mano a 1.500 con JJ. En el botón, un jugador de quien Sergio tiene una lectura de sólido y decente con el naipe, resube a 4.500 y Sergio paga. Hasta aquí todo normal, ¿no? Bien, pues cae un flop AJ8 que Sergio decide jugar al check/raise: de los 3.500 del rival Sergio resube a 12.500 y su rival paga. Se monta ya un bote importante antes de que caiga un 5 que abre posible proyecto de picas, ante el que Sergio apuesta 26.000 puntos y su rival paga y además paga rápidamente. El river es el A que no completa el posible proyecto de color. Sergio aquí pasa y su rival, con voz firme y haciendo un gesto como viniendo a decir "no me queda otra que hacerlo", anuncia "all-in" cubriendo el stack del asturiano. 

Villano

¿Qué hacer? La explicación de Sergio:

"He pensado algo así como cinco minutos, lógicamente. No me juega así los AK y no creo que me resuba AJ con posición. Me encaja que pueda tener A5 o incluso ases. Pocas más manos la juegan así. Me olía muy mal. Cuando he acabado foldeando y le he dicho que tenía jotas, el tío no se lo podía creer. Me ha dicho que he hecho un fold espectacular, qué va a decir. Nunca te puedes creer todo lo que te cuenten en una mesa de poker, pero me ha parecido que no le temblaba ni la voz ni el pulso al hacer las apuestas. Creo que me ganaba. Al final del día le preguntaré a ver si me dice qué tenía...".

Inevitablemente, esta situación nos ha recordado a este momento de "aquellos maravillosos años" cuando Roberto Romanello también mandó al mazo un full de jotas: "The good instinct moment".