Un viaje al este para reencontrarnos en Bratislava

- 28 septiembre 2022 - Por Antrodax

Tren a Bratislava
Los jugadores que eligen Winamax no tardan mucho en valorar los principios y valores de la compañía, incluso en doptarlos como propios.

Veteranos y recién llegados son, en la misma medida, parte integral de una visión particular del póker, en la que todo el mundo está invitado a involucrarse en una comunidad que recibe innumerables incentivos para abandonar el refugio del monitor y el teclado y acercarse a poner cara y conocer las inquietudes de sus rivales en las mesas de una manera más personal.

La tradición también es importante. Si encontramos un segundo hogar en algún lugar del mundo, hacemos allí el nido y año tras año esperamos impacientes el momento de volver. Ese lugar especial era Dublín, la residencia oficial del Winamax Poker Open. La puñetera pandemia y las especiales circunstancias geopolíticas de la actualidad europea nos bloquearon el camino de vuelta a casa, y a día de hoy las necesidades de los refugiados que huyen de la guerra le dan un uso mucho más elevado a las instalaciones de nuestro santuario irlandés, así que hubo que remontar el vuelo de nuevo.

Madrid fue una excelente elección, que nos insufló nueva vida y creó recuerdos imborrables y nuevos hitos en la historia de la compañía, como el récord mundial de registros en un torneo 6Max -2.182 entradas, luego mejorado por las todopoderosas WSOP-. No obstante, nadie se había mantenido ocioso durante los oscuros días del confinamiento y los primeros atisbos de recuperación, y nuestros embajadores ya habían peinado Europa durante meses en busca de unas instalaciones a la altura de lo que Winamax exige a sus festivales en vivo, que no es más que un ambiente familiar y festivo y la capacidad de estar a la altura de nuestras exigencias competitivas.

Crowne Hotel

Bratislava, el hotel Crowne, el Banco Casino y los establecimientos aledaños pasaron nuestro exigente test con las mejores notas, y se tomó la decisión de convertirlos en el destino definitivo para el Winamax Poker Open 2022. Hasta aquí nos hemos trasladado todos los trabajadores de la compañía, más de 200 personas, para festejar que volvemos a la carretera en familia y para disfrutar de una semana repleta de actividades en el corazón de la Europa imperial.

Eslovaquia: un vistazo general

Si, como nosotros, no conoces demasiado del lugar de nacimiento de Adriana Karembeu, he aquí los datos indispensables para situarte:

Capitale Bratislava (426 000 habitants)
Superficie 49 034 km² (un 40% de bosques)
Población 5,45 millones
Densidad de población 111 hab. / km²
Idiomas Eslovaco (oficial), húngaro, checo, ucraniano, ruteno, romaní
Régimen República Parlamentaria
Jefe de Estado

Zuzana Čaputová, primera presidenta de Eslovaquia

Jefe del gobierno Eduard Heger, desde abril 2021
Moneda Euro
PIB  18.600€/habitante
Tasa de desempleo 6,80%

Viena, que está a 60 kilómetros por carretera de Bratislava, es el aeropuerto de entrada a una llanura plagada de aerogeneradores por la que nos acercamos a la capital eslovaca. Alcanzar la ciudad exige cumplir un rito casi espiritual que consiste en cruzar el Danubio a través de alguno de los cinco puentes que salvan el obstáculo natural que es el río que estructuró esta parte de Europa. 

La autopista más directa desde la terminal de llegada del aeropuerto de Schwechat te encaminará seguramente hacia el Most SNP, una peculiar estructura tocada con un torre de apariencia alienígena que esconde un restaurante con unas vistas impresionantes sobre el río y los más importantes atractivos turísticos de la ciudad: el castillo, Bratislavský Hrad, y la catedral, San Martín

Ya casi estamos en el hotel Crowne, desde cuyas mismas puertas podemos divisar, imponente, el palacio Grassalkovich, la residencia oficial del jefe de estado.La sede del Winamax Poker Open es el centro neurálgico ideal para visitar los barrios más evocadores de Bratislava, a pocos minutos a pie, sea cual sea la postal que quieras inmortalizar primero.

Muchas horas de trabajo y meses de planificación empiezan a dar fruto ahora. Hemos repartido abrazos en el vestíbulo del hotel y compartido mesas en al zona de restauración, y por fin nos ha dado la hora de empezar a hablar de cartones, porque si algo es Winamax, es la casa del póker. ¡A los fieltros!