Juan Ollero, versión 2.0

- 12 diciembre 2019 - Por Alex

Nos cruzamos con un viejo conocido entre las mesas de Praga
Día 1B Evento Principal EPT Praga

Hace prácticamente doce meses atrás, mientras recorríamos las decenas de mesas repartidas por el Atlantis Resort de Paradise Island en Bahamas, reparábamos en una situación que acabaría convirtiéndose en una historia leída por centenares de aficionados españoles gracias a nuestra cobertura en directo.

Humildemente, la figura de Juan Ollero cobró relevancia gracias a nuestros textos y sobre todo, gracias a la propia historia que había tras de si, una historia de superación y mucha verdad. Este sanluqueño, escudado en todo momento por su prometida Jéssica, emprendió un viaje hacia lo desconocido cuando le tocó en un sorteo un Platinum Pass para participar en el $25k High Roller más importante del mundo hasta la fecha. Aquel viaje se convirtió en una experiencia vital con magníficas consecuencias para él y su familia: una entrada en posiciones premiadas valorada en 25.450 $ que sirvió para cumplir el sueño más importante de esta pareja gaditana: casarse.

Juan

Caprichos del destino, 8.000 kilómetros más al este y con 30ºC menos de temperatura, hoy volvemos a cruzarnos con Juan, que invitado por la organización, se encuentra en Praga participando en el Evento Principal del European Poker Tour, o mejor dicho, se encontraba pues acaba de caer eliminado del día 1B tras uno de los "coolers" por antonomasia: AK contra AA. 

"¿Qué se le va a hacer? Así funciona esto, no había mucho margen para la escapatoria. Hoy no estaba para mí, pero bueno, ya entré en premios el día que había que hacerlo, así que tampoco vamos a quejarnos"

Con esta resignación valoraba Juan su actuación en su primer EPT. Con Juan ya fuera de combate, le pedíamos compartir una pequeña charla para continuar aquella que el pasado mes de enero tuvimos a orillas del Caribe. Sin embargo, faltaba algo. Faltaba Jéssica: "¿Te importa llamarla y que baje?" le pregunté. "Para nada, ahora mismo".

¿Alguien se pensaba que Juan emprendería este nuevo viaje sin su fiel escudera? Para nada, a mí personalmente no me cabía ninguna duda. La que por entonces fuera su prometida, ya es su esposa, y le acompaña con la misma ilusión que lo hiciera casi doce meses atrás en aquella expedición hacia algo tan desconocido como era para ellos por entonces un torneo de la magnitud de la PokerStars Caribbean Adventure.

¿Cómo fue el recibimiento a vuestra vuelta de Bahamas?, fue la primera pregunta que se me ocurrió hacerle a esta pareja mientras nos sentábamos en uno de los sillones del lobby del Hotel Hilton, aquí en Praga. Juan decía la palabra a Jéssica para narrar cómo fue esa experiencia.

"Todo el mundo quería venir a recibirnos al aeropuerto. La familia, los amigos... Estaban todos locos. Al final no sucedió porque cambiamos la ruta de vuelta, nos quedamos un día en Madrid para visitar a unos amigos y acabamos llegando cerca de las 3 de la madrugada, pero vamos, los días posteriores a nuestra llegada a Sanlúcar, todo el que nos veía por la calle nos hacía fiestas".

¿Y a la familia? ¿Se le quitaron los miedos?

"Hasta que no llegamos de vuelta y pusimos los pies en suelo de Sanlúcar, no se le quitó el miedo a la familia, pero una vez llegamos, estaban todos súper contentos, la locura". 

Aunque nos sentamos frente a frente para tener esta breve conversación, Jéssica es más a menudo quien toma la palabra. Meses atrás, en Bahamas, la prometida de Juan no podía prácticamente hablar, e incluso se le llegaban a vidriar los ojos en algunos puntos de aquella conversación que recuerdo como si estuviera sucediendo ahora mismo, sin embargo han pasado meses, han ganado varias experiencias y a día de hoy, los ánimos están mucho más tranquilos y calmados. Podría decirse que ya no se juegan tanto como entonces, no en vano cabe recordar que con aquel premio, convirtieron en realidad un sueño que les tenía que hacer pasar por la vicaría.

Juan y Jéssica

"No cabe duda que, aunque nos hubiéramos casado igualmente, aquel premio hizo que nuestra boda fuera distinta. Para nosotros fue importante, y procuramos hacer varios guiños al póker en aquel día que fue de celebración. Pusimos la temática del póker por todas partes: el photocall, los detallitos que repartimos los abridores de botellas eran cartas de póker... Intentamos no ser muy pesados con el tema, pero sí quisimos hacer un guiño como para demostrar que gracias al póker, nos estábamos casando y de la manera en que lo hicimos". 

En el transcurso de nuestra nueva conversación, se me venían muchos recuerdos a la cabeza  de aquella primera vez que nos sentamos frente a frente en un atardecer en Bahamas. Recordaba cómo palabras tras palabra, me iba dando cuenta de la bonita historia que se me estaba ofreciendo, y cómo querría contarla lo suficientemente bien para que llegara a todos nuestros lectores. Hoy se me ocurrió preguntarles si, al igual que yo, recuerdan aquellas líneas escritas en enero.

"Lo leyó todo el mundo, nuestra gente más cercana y otra gente que nos conocía menos, pero todo el mundo. Incluso nosotros, a la vuelta de Bahamas, había muchos días que estábamos tirados en la cama con el móvil en la mano y lo que estábamos haciendo era leer otra vez todo aquello. De hecho, fue para nosotros tan emotivo, que lo tengo plasmado en un álbum que hice para recordar nuestro viaje a Bahamas. Capturé toda la entrevista, hice una especie de puzzle, y la tenemos en un álbum", comenta Jéssica. 

De nuevo, esta pareja de sanluqueños han viajado solos, sin su hijo, que ya tiene casi un año más del que tenía en nuestro primer encuentro, pero esta vez es un poco distinto. La criatura es más mayor, y tanto Juan como Jéssica parecen ya haber aprendido a "disfrutar" (si se puede decir así) de la tranquilidad que brinda, de vez en cuando, hacer vida de pareja dejando al pequeño en buenas manos. 

"Si le llevamos algún regalo a nuestra vuelta, todo bien. Le echamos de menos, pero ya es distinto"

Todo lo que por entonces era novedad para Juan y Jéssica, ahora ya parece mucho más normal. Aquella fue la primera vez que dejaban a su crío por tantos días, y también era la primera vez que cogían un avión, mucho más para un vuelo transoceánico. Ahora, casi podría decirse que son ya expertos en aviones, que no fanáticos.

"Sigue dándonos un poco de miedo el avión, esa es la verdad. Después de nuestra boda hicimos un crucero por el Mediterráneo, pero bueno, de no viajar nunca, a hacer tres viajes en el mismo año. Ahora que me han eliminado del torneo, podremos hacer un poco de turismo por aquí y conocer una ciudad nueva como es Praga, que es muy bonita". 

Pero si alguien se piensa que de Bahamas se llevaron a Sanlúcar solo un puñado de dólares y una experiencia, está muy equivocado. También se llevaron un buen número de amistades que todavía perduran:

"A la vuelta del viaje, y durante todo este tiempo, hemos mantenido el contacto con las amistades que allí hicimos. Se creó un grupo de Whatsapp y hemos seguido hablando. De hecho todos ellos, Ramón, Toni, las parejas, estaban invitados a nuestra boda, pero al celebrarse el 31 de agosto estaban liados con el EPT de Barcelona y no pudieron venir, pero invitados, estaban", confiesan ambos. 

Y con esto, poco más o menos, poníamos punto final a esta inesperada conversación con Juan y Jéssica que lucen radiantes, como los anillos que engalanan sus manos. 

De nuevo, enhorabuena por el matrimonio y gracias por la historia que me habéis permitido contar. Nos vemos, si queréis, en el Winamax Poker Tour de Cádiz