Crédito foto: Circuito Nacional de Póker
Hemos tenido la oportunidad de hablar con uno de los grandes referentes de la comunidad del CNP Winamax. Un jugador que el año pasado no se perdió ni una sola parada del circuito, a excepción de la Gran Final de Madrid, y que en cada festival, en cada torneo y en cada mesa ha perseguido con vehemencia su trébol particular. Ayer, por fin, en el primer torneo de 2026 del CNP Winamax, el Apertura de Sevilla, lo consiguió. Y lo hizo después de mucho esfuerzo y, como descubriréis a lo largo de esta conversación, tras superar no pocos obstáculos.
Hablamos de Guillem Nuez, natural de Barcelona y piloto de avión, con quien ya tuvimos la oportunidad de charlar en Barcelona hace poco menos de un año. Entonces nos contaba cómo compaginaba su exigente profesión con el póker en vivo, tanto a nivel nacional como internacional. Pero también nos hablaba de un año especialmente duro. A pesar de los ITMs y de firmar buenos resultados, 2025 fue un camino cuesta arriba, algo que quedó perfectamente reflejado en el cortometraje realizado por nuestro compañero del CNP Heitel Alvarado, El póker como refugio, donde Guillem se mostró sin filtros.
Esa misma honestidad la ha tenido con nosotros:
“El año pasado pasé por muchos momentos difíciles, episodios de ansiedad, y todo se me hacía muy cuesta arriba a pesar de que los resultados acompañaban. Fue cuando me mudé a Elche, saliendo de la vorágine y el ritmo de vida de Barcelona, y establecí allí mi nueva base, cuando todo empezó a mejorar. Este año lo he empezado con otro color, y que coincida con mi primer trébol (algo que llevaba persiguiendo mucho tiempo) es algo que no puedo explicar con palabras”.
De hecho, ese proceso personal quedó reflejado incluso en su primera reacción tras la victoria:
“Nada más saber que había ganado el torneo fui a buscar a Heitel, le di un abrazo y me vine abajo. Es una mezcla de sensaciones que incluso ahora no soy capaz de asimilar. Hoy, cuando vine a jugar el Día 1B del Main Event y al salir de la habitación vi el trofeo, todavía no me lo creía”.
Guillem viene de bustear el Día 1B, pero tranquilos: mañana volveremos a tenerlo por aquí para intentarlo de nuevo en el torneo grande. “Hay que ir a por el doblete”, nos decía entre risas. Ahora toca celebrarlo con sus amigos de Barcelona, en un triunfo que, sin duda, quedará guardado en su memoria para siempre.
A partir de mañana, le seguiremos muy de cerca.
Enhorabuena, Guillem. Te lo mereces.


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