High Roller Día 2.
Nivel 24 - 40k/80k Ante 80k (5/163 jugadores)
Hay dos normas no escritas en los High Rollers del CNP Winamax. Cuando un finalista llega tarde, se le suele dar un tiempo de cortesía. Esa es una. La otra es que ese jugador gana el torneo.
Se lo comenté a Ramon Fernández, que entraba por la puerta del casino cuando ya daba por hecho que me encontraría la partida en marcha.
"Ah, ¿sí? Pues tocará ganarlo, ¿no?".
No que no iba implícito en la conversación es que cuando lo hicieron Juan Maceiras o Iwan Molina, tenían muchas más fichas que Ramón y menos rivales a los que superar. En este High Roller quedaban siete aspirantes, y el Team CNP era el segundo peor clasificado, con 5bb.
La partida empezó bien para Ramón, que robó dos veces la ciega y se llevó un bote multiway desde SB. La doblada de Javier Nieto, el shortstack, había dejado en el último lugar a Marius Oprea. El jugador de origen rumano se estaba quejando de que todas las fichas iban para el mismo lado de la mesa, y que compartieran un poco. Nuevo all-in de Ramón, y Marius encontró por fin el call. El T
9
de Oprea encontró dos nueves más en las comunitarias. Ramón, que llevaba A
K
se mostró harto de pagarle. "Más de tres millones y medio de fichas me has ganado ya en este torneo". "Qué se le va hacer, luego se las doy a Manuel", replicó Oprea, señalando al chipleader, Manuel Palazón.
Antes de que se apagaran los ecos de la conversación, Ramón volvía a estar all-in, con 365.000 puntos. Marius declaró all-in con tres jugadores por hablar, y del fondo de la mesa surgió otro call, el de Miguel Ripoll, que llevaba A
Q
. Ramón estaba dominado, A
9
, y Oprea iba temporalmente por delante, 7
7
.
El flop trajo un as y la mesa se dobló dos veces, provocando una doble eliminación. Se rompe la tradición.