David Gómez, natural de Cambrils, es oficialmente el ganador del Main Event del CNP Winamax Barcelona. Tras un heads-up al que llegó con una ligera ventaja sobre Marius Oprea, supo administrarla con solvencia para cerrar el duelo en menos de un nivel. Después de un pacto a tres bandas cuando Pepe Naranjo aún seguía en liza, el catalán se llevó el trébol más codiciado del festival junto a un premio total de 54.433 €.
David no es un jugador habitual del circuito de torneos, más allá de los eventos que suele disputar en su zona, con el Casino Barcelona como principal punto de encuentro con el póker en vivo. Tal y como él mismo explica, está más acostumbrado a partidas reducidas, algo que, curiosamente, le ayudó a moverse con confianza en el tramo final. “No quería pactar, pero sé que la varianza siempre influye. Jugar por 13.000 € y el trébol tampoco era una mala opción para mí. He podido jugar muy suelto”.
Y lo cierto es que se le vio cómodo, seguro y con mucha confianza en su juego, incluso cuando las cosas no salieron del todo bien. Porque, pese a comenzar la mesa final como chipleader, vivió su único momento delicado al doblar a Pepe Naranjo, que se colocó con unas 50 ciegas. Fue el único instante en el que su torneo pareció tambalearse, aunque no tardó en recomponerse y volver a imponer su ritmo hasta alcanzar el que ya es el mejor resultado en vivo de su carrera.
“Cuando juego estos torneos nunca pienso en ganarlos. Ganar un torneo de esta categoría a veces parece impensable y siempre me conformo con hacer un deep run importante. El año pasado me quedé en el Día 3 de este mismo torneo y tenía una espinita clavada, así que la sensación de ganarlo es sencillamente espectacular”.
Y lo caprichoso que puede ser el póker. Porque cualquiera que haya seguido su torneo desde la distancia podría pensar que todo ha sido casi un pequeño milagro. David reconoce que tuvo que disparar tres balas: en la segunda logró colarse en el Día 2 con apenas 30.000 fichas, volvió a caer y terminó reenganchándose con su última oportunidad, ya al límite del cierre del registro tardío, con entre 12 y 15 ciegas. Una situación límite que, sin embargo, terminó marcando el punto de inflexión.
A partir de ahí, la dinámica cambió por completo. “Desde esa tercera bala todo fue hacia arriba. Pasé al Día 3 como uno de los chipleaders, lo hice con casi tres millones de fichas, me estabilicé y gané todas las manos clave”. Cuando la confianza aparece en el momento justo y las decisiones acompañan, incluso los comienzos más complicados pueden transformarse en una remontada memorable, también en un field tan multitudinario como el de este Main Event.
David solo había disputado la parada de Barcelona, pero tras esta experiencia lo tiene claro: “Un campeón siempre defiende el título. Tendré que reevaluar mi calendario, porque soy más jugador online, pero después de este torneo seguro que me dejaré caer en otras paradas del circuito”.
Una victoria construida con paciencia, confianza y sangre fría en los momentos clave, que no solo le entrega el trébol, sino que lo sitúa como uno de los nombres propios de esta parada. El CNP Winamax Barcelona ya tiene campeón… y esperemos que también haya ganado un nuevo habitual para futuras citas.
¡GG, David!


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