Mundial: Los mejores y peores
Por dentro Apuestas deportivas
Nos emocionamos, a veces celebramos y otras lloramos con ellos durante todo el verano. Ahora es momento de hacer un balance de la Copa del Mundo.
Los tops
México: Maldición rota, estadios de flipar, ambientazo del bueno y la última de Ochoa… México nos dio un carrusel de emociones. Vamos, que se podrían haber quedado con todo el torneo y nadie se quejaba.
Corea del Norte: Torneazo de los coreanos, que se plantan en su primera final de un Mundial. Ojito con ellos, que vienen pisando fuerte.
Donald Trump: Un árbitro mandado a casa, aficionados vetados, una regla nueva inventada en mitad del torneo y el tío colándose en la foto de la final como quien no quiere la cosa. Hay que reconocerle el show, vaya crack…
Turquía: 2 partidos, 2 derrotas… pero ojo: 70% de posesión, 62 tiros y 0 goles. Se llevan el premio a la eliminación más absurda del Mundial. De locos.
Sabri Lamouchi: Le echan tras el primer partido con Túnez (1-5 contra Suecia) y el tío sale ganando: vacaciones extra, buen finiquito y encima se ahorra dos palizas más. Negocio redondo.
Italia: Los hombres mienten, los números no: tercer Mundial seguido sin perder ni un partido. 12 años invictos… y lo mejor es que siguen sin aparecer. Increíble pero cierto.
Argelia - Austria: Les valía el empate a ambos y todos esperábamos un 0-0 soporífero… pero nos dieron una peli de Nolan. ¿El mejor “amaño” de la historia? Puede ser.
Oasis: Inglaterra vibró todo el verano, pero sobre todo con el Wonderwall.
El cooling break: Si alguna vez te sientes inútil, recuerda que el 23 de junio de 2026 hubo una pausa para refrescarse… ¡mientras llovía! Tranquilo, siempre se puede estar peor.
Los flops
Vinicius: Eliminado por Noruega en cuartos y el brasileño perdió los papeles completamente.
Marruecos: Mundial para olvidar del campeón de África: 0 polémicas, 0 líos arbitrales y eliminación limpia. Así no hay quien monte drama.
Paraguay: Patadas, puñetazos, intimidación… lo intentaron todo, pero Francia les pasó por encima: 3 amarillas a 0. Ni así.
Bélgica: Dos partidos ilusionando al personal… y luego lo de siempre. Cuando todos soñaban con el ridículo histórico, van y llegan a cuartos. Qué decepción, oye.
Unai Simón: 720 minutos jugados y tocó el balón una vez. El portero español estuvo de espectador VIP todo el torneo.
Cabo Verde: Empates por aquí y por allá, derrota en prórroga… pero ni una victoria. Mucho competir, pero poco ganar. Bonito de vivir, eso sí.
Uzbekistán: Debut en un Mundial y zas: doblete de Cristiano Ronaldo. Bienvenidos a la élite, chavales.
Slavko Vincic: Expulsión dudosa, errores por todos lados y ni un penalti pitado donde tocaba. El árbitro de la final estaba en otro partido.
Leo Messi: Tres partidos sin marcar, dos penaltis fallados y pierde su récord goleador. Se acabó lo que se daba… o eso dicen.
El Mundial de 48 equipos: 104 partidos en 5 semanas… demasiado corto, ¿no? Ya esperando el de 64 con un Surinam vs Timor Oriental y a Italia cayendo contra Andorra. Cine.
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