Los peores fichajes del mercado de invierno

Por dentro

El pasado lunes 1 de febrero se cerró el mercado de fichajes inviernal. Un mercado donde los equipos suelen fichar verdaderos parches que suelen restar más, que sumar a sus equipos.

 

Los peores fichajes

Los fichajes de invierno suelen ser el recurso de última hora de los equipos cuando las cosas no han salido como esperaban de Agosto a Diciembre, ya sea por una mala planificación en verano o por lesiones inesperadas. Por eso se buscan jugadores a la desesperada, parches de usar y tirar e incluso de vez en cuando algún crack que ayude a dar un cambio del rumbo al equipo. El problema es que el mercado de invierno no es una opción que asegure el éxito para los equipos. 

A continuación, recordaremos algunos de los peores fichajes de la historia de la Liga española en este mercado de invierno.

Emmanuel Amunike (1996-1997)

Amunike

Emmanuel Amunike fue uno de esos jugadores que dejó huella en la Liga española, más conocido por ser el padre de Luis Enrique que por lo que hizo sobre el césped. Lo cierto es que su paso por el Barça no fue pródigo en goles, pero sí en material que hoy entraría en la categoría de “meme”

El nigeriano recaló en el conjunto azulgrana durante el parón invernal de 1996 procedente del Sporting de Portugal a cambio de 4 millones de dólares. Tras ser campeón y protagonista absoluto de los JJOO de Atlanta 96, parecía que llegaba un jugador extraordinario pero nunca llegó a triunfar. Y es que Amunike no comenzó con buen pie, el día de su presentación, los técnicos comentaron que lo que más destacaba de él, era “su saque de banda”.

Jugó un total de 26 partidos en el Barça desde 1996 hasta el año 2000. Durante esta etapa, Amunike levantó dos Ligas, dos Copas, una Recopa y una Supercopa de Europa, marcando una época en la banda del Camp Nou, concretamente sentado en el palco.

Faubert (2008-2009)

Faubert

Probablemente sea el mayor fiasco de la historia del Real Madrid y de los fichajes de invierno. Llegó cedido procedente del West Ham United en el mercado de invierno de 2009 y su imagen más famosa como futbolista blanco no fue en el campo, sino en el banquillo, donde le pillaron dormido durante un partido en el banquillo del Madrigal junto a su amigo Drenthe. Pasado de peso y sin compromiso ninguno, el entrenador ni siquiera contaba con él en los entrenamientos.

Finalmente, 57 minutos repartidos en 2 partidos fue lo que aportó este hombre a la historia del Real Madrid.

Antonio Cassano (2006-2007)

Cassano

El delantero italiano llegó a comienzos de 2006 tras una serie de problemas en la Roma, por cinco millones y medio de euros. Un jugador con talento que llegaba para llenar una delantera plagada de bajas, pero terminó llenando su cartera y sobretodo su barriga. Sus actuaciones en el campo dejaron mucho que desear y su estado físico era la mejor muestra de su falta de compromiso con el club y con sus compañeros. Esa temporada solo disputó 17 partidos, con dos goles: uno en Copa al Betis y otro ante el Atlético de Madrid

Al año siguiente, tras el fichaje de Capello, las cosas pintaban bien para el italiano, que comenzó siendo titular hasta que tras un partido frente al Nástic, se peleó con el entrenador y el club le abrió un expediente disciplinario, lo que supondría el final de su etapa en el Madrid. Al final de ese mismo año, Cassano se marcharía rumbo a la Sampdoria.

Años más tarde, el mismo Cassano ha contado en Bobo TV: "En Madrid, inmediatamente después de llegar perdí 12 kilos, luego llegó Cannavaro y los volví a ganar. En el Real Madrid, Nutella era uno de los patrocinadores y cada mes nos regalaban cinco kilos del producto".

En el mismo programa dejó otras perlas, sobre su aventura en el club blanco como: “Tenía un amigo camarero. Su misión era llevarme tres o cuatro croissants tras haber hecho el amor. Me los llevaba a la escalera, yo acompañaba a la chica y hacíamos en cambio: él se llevaba a la 'tipa', y yo me hinchaba de croissants".

Maxi López (2004-2005):

Maxi

El delantero argentino llegó a Can Barça en el mercado de enero de 2005 procedente de River Plate, por casi 7 millones de euros. Estuvo temporada y media, y la verdad es que no tuvo nunca la oportunidad de brillar, ya que una lesión en su primera campaña y la llegada de Eto'o en la segunda, hicieron que no tuviese hueco en el equipo.

Pero un hombre capaz de anotar un gol en Champions League y celebrarlo como una gallina merece todo nuestro respeto. Tras 19 partidos, 2 goles y varios títulos, en los que no fue protagonista, cogió el avión rumbo a Mallorca.

Muchos años después se haría famoso por el triángulo amoroso protagonizado  con su ex mujer Wanda Nara y el delantero argentino Mauro Icardi.

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Ivan

“El fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes”

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