[Blog] Top 5: mis peores momentos en el póker

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[Blog] Top 5: mis peores momentos en el póker

En estos días en los que el paisaje del póker en vivo parece un secarral os propongo simplemente un viaje al pasado en el que repasaremos los mejores y peores momentos desde que empecé en serio en esto del naipe, allá por 2006. Cuando haces carrera en el póker hay manos que inevitablemente quedan marcadas a fuego en tu mente, ya que no hay muchos juegos en los que un solo detalle puede cambiar tu vida para siempre. Sé que suena a Casino Royale, pero admito que esto es lo que para mí lo hace especial. Las siguientes anécdotas son ejemplo de ello. 

1) Los reyes destronados

Gaelle
La aventura comienza para la Team Winamax. 

2012. Día 5 del Main Event de las World Series of Poker. Tan solo quedan treinta minutos para el término de la jornada. Resubo en UTG con una estupenda pareja de reyes mientras hablo con mi vecino de la izquierda, el canadiense Timothy Adams. No consigo saber qué traman en el otro lado de la mesa. Se tiran hasta la ciega pequeña. Allí, sentado, el jugador húngaro Andras Koroknai anuncia que va all-in por 1,2 millones de fichas, es decir, 40 BB. Me empiezo a frotar las manos, aunque... Me dispongo a pagar cuando veo las cartas de mi adversario mezcladas en el muck. No había visto mi resubida y pensaba enfrentarse solo a la ciega grande, que estaba short-stack. Tras unos minutos de confusión general en la sala el floor opta por hacer pagar al húngaro el montante de me resubida, así como devolverme el bote de 5,5 ciegas. Todavía le doy vueltas a aquello.

2) Falsas apariencias

2018. Torneo Ladies de las World Series of Poker. El Ladies es un evento en el que hay bastantes amateurs y eso se nota en el estilo de juego. Me gusta especialmente el ambiente que se respira. Con 696 jugadoras en liza, no se puede decir que sea EL torneo, aunque nadie le hace ascos al cheque de 130.000 $ y al famoso brazalete. Quedan 34 jugadoras y abro con un par de ases en SB. Mi contrincante de la izquierda es bastante agresiva, pero me ha respetado mis últimos limps y me he podido llevar algunos botecitos apostando postflop. Sin embargo, más tarde o más temprano lo hará. Y así es. Toca resubir. La profundidad es perfecta, ya que ambas tenemos más de 45 BB, así que la acción está garantizada. Después de pensárselo detenidamente, envía todo el plástico con su pareja de seises. Pero el flop 6-10-10 me corta las alas y la colega se pone en cabeza del torneo. Me quedan 20 BB. Instantes después decido ir all-in con dos jotas contra la misma jugadora y me elimina en 31ª posición con su pareja de ases…
 

Gaelle y 'Aylar Lie
La francesa con Aylar Lie.

Todavía le doy vueltas a aquello. Pocas veces me he sentido tan cerca de un brazalete. El field no era nada del otro mundo y la varianza tampoco era un problema. En 2010 conseguí quedar 15ª, el año en el que la francesa Vanessa Hellebuyck se llevó el título por 192.000 $ en un field de más de 1.000 participantes. No obstante, por aquel entonces tenía menos experiencia y tampoco iba sobrada de stack.

3) T de tilt

Gaelle2007. Desde mis primeras incursiones en el póker en línea siempre he sido prudente en la gestión de mi bankroll. Tan pronto como me puse a grindar por derecho en cash-game 6-max. en NL25 subí a los 1.000 $ en cuestión de meses. Jugaba bastantes heads-up hasta tarde, ya que en esos días el póker online no estaba regulado en Francia. A veces, lo hacía con un tilt monumental. Buscaba reponerme a costa del fish de turno. Desquitarme. Cerrar la sesión no era concebible, así que jugaba mi B o C game durante horas. Cada vez que pienso en el dinero que podría haber ganado si hubiera sabido mantener la cabeza fría… Me acuerdo de una noche en particular. Jugaba en cash-game contra un jugador ‘recreativo’. ¿Alguna vez habéis tenido la desagradable sensación durante un heads-up de que el de en frente está disfrutando del run de su vida? Lo liga todo. Vosotros nada. Os pilla los faroles, solo le pagáis por valor, etc. Es una dinámica insidiosa. Y vuestro juego lo nota. Se deteriora. Un tilt de manual. Ahora bien, lo peor es cuando el tipo se larga al ver que las tornas cambian. El supuesto fish no era tal. Pero para entonces ya habéis tirado dos balas. Al principio me ocurría mucho y os puedo asegurar que la sensación de culpabilidad a las seis de la mañana era tremenda.

4) Muchas manos y un bad-run

En 2010 tuve la suerte de ser elegida una de las mejores jugadoras francesas de cash-game y entrar en el programa de formación Limpers. La experiencia, muy provechosa desde un punto de vista didáctico, también resultó dura por otras razones. El desafío Limpers consistía en grindar durante seis meses en cash-game bajo la tutela de varios entrenadores y acumular 50.000 $ en ganancias. El proceso estaba dividido en varias pruebas teóricas y prácticas, así que supongo que no hará falta deciros cómo me sentí al enterarme de que estaba dentro. ¡Era un verdadero sueño para los amantes del cash-game! Asimismo, también era una operación de marketing, pues Limpers era la primera plataforma francesa de coaching en línea.

GaelleEn lo que a mí respecta, acababa de terminar mis estudios y me encontraba en un periodo de transición en el que pretendía tomarme un año sabático parisino para ver hasta qué punto el póker tenía futuro en mi vida. Cuando me comunicaron la buena nueva dejé el estudio donde vivía y me fui de vuelta con mis padres. Los términos del contrato indicaban que el jugador se beneficiaría de un número definido de horas de formación, pero que a cambio debía mantener a la comunidad informada sobre su progresión y jugar 600.000 manos de cash-game en seis meses. Como no podía ser de otra manera también recibí algunos comentarios desagradables del tipo “seguro que te has acostado con alguien” o “has sido elegida porque eres una tía”. Aunque no llegó a afectarme. El primer trimestre fue lamentable en términos de resultados. Me pasaba los días con hasta doce mesas abiertas, algo que no evitó el peor bad-run de mis años de cash-game. 300.000 manos después, me encontraba 75 buy-ins por debajo del EV. No ganaba ninguna confrontación preflop. En definitiva, nada iba bien. Algunos cuestionaban mi nivel directamente y la influencia de la varianza en mi caso. Sin embargo, yo intentaba mantener la compostura y repetirme que era una mala racha. Y así ocurrió. Al final amasé 25.000 $ en ganancias. No había conseguido los $50k del objetivo inicial, pero para mí fue más que suficiente. No solo demostré mis dotes en el formato, sino que además pasé de NL 50/100 a NL400+ en tan solo medio año. Técnicamente me había convertido en profesional.

5) Tan cerca, tan lejos

Gaelle
La francesa dice adiós al torneo con más solera del mundo del póker.

Con todo, nada de lo anterior es comparable a lo sucedido en el verano de 2012: cuando me quedé a las puertas de la mesa final del Evento Principal de las Series Mundiales. Décima de 6.598 jugadores, para ser exactos. La única jugadora tras la eliminación de la noruega Elisabeth Hille en 11ª plaza. ¿Mi verdugo? El mismo jugador húngaro del que hablaba al principio del blog. La verdad es que ese día cometí bastantes fallos. Me llevó tiempo aceptar que mi inexperiencia tuvo mucho que ver en mi adiós. Obviamente los 590.000 $ de premio sirvieron de consuelo, pero la espinita de estar tan cerca del santo grial y ser uno de los October nine siempre me acompañará. ¡O no! Ya veremos qué pasa el año que viene.

¡Nos vemos en el próximo blog para hablar de cosas más bonitas!

Gaëlle "O RLY" Baumann


O RLY

Uno de los primeros terrores en femenino de la nueva generación. Un impresionante talento, ¡eficiente y encantadora!

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