[Blog] Poker face
Por dentro Torneos Live
Sí, es lo que pensáis. Hay una canción superconocida de Lady Gaga que tiene el mismo nombre que este blog. Pero la poker face no es solo el título de un hit musical, sino es también una herramienta esencial para cualquier jugador de póker en vivo. Y en esta nueva entrada os voy a explicar el por qué.
Para aquellos que vivan en la Luna, la poker face (cara de póker, en español) hace referencia a la mueca que ponemos en las mesas cuando se juega una mano. En este sentido, se dice que una cara de póker óptima es aquella que no da ninguna pista a nuestros adversarios sobre lo que llevamos.
Es una tarea complicada. Permanecer impasible en una situación estresante o en un bote determinado no resulta fácil para nadie, incluso en el caso de los más experimentados. Sin embargo, afortunadamente es algo que se puede trabajar, delante del espejo o en timbas con los colegas.
Una vez en la mesa, es fundamental controlar nuestras emociones y ser lo más impermeable posible. Es decir, se trata de no proyectar una imagen que nos delate. Es primordial evitar actitudes erráticas durante el evento, de cabo a rabo. Cuando igualamos, pasamos, abandonamos, subimos… el semblante debe ser el mismo y, por ende, la cara de póker coherente. El objetivo principal es que los villanos no puedan explotar esos pequeños detalles faciales para leer nuestra estrategia. Hasta aquí el concepto general. Veamos ahora las diferentes caras de póker que nos podemos encontrar en el circuito profesional. Las he clasificado en cuatro categorías, con sus correspondientes fortalezas y debilidades. ¡Allá vamos!
Poker face “ojo del trigre”
Ejemplos: Phil Ivey, Alex Foxen, Mike MacDonald, Fedor Holz, Ole Schemion…Se trata de fijas nuestra mirada sobre nuestros adversarios sin perder el contacto visual. Dándoles miedo, intimidándoles. Con cara de pocos amigos e incluso de mala hostia. Evitando en todo momento mostrar debilidad. Sonreír o parpadear es, obviamente, lo último que debemos hacer.
Ventajas
Le meteremos presión a nuestro adversario a la hora de tomar una decisión.
El resto de jugadores se lo pensarán dos veces antes de farolearnos.
Inducimos a fallos a nuestros contrincantes, ya que no estarán concentrados al máximo. Pagaran debiendo pasar o pasaran debiendo pagar, por ejemplo.
Aunque no saquemos muchos tells, el hecho de observar en detalle a nuestros adversarios de manera continuada nos servirá mucho a largo plazo.
Peligros
Es complejo mantener la compostura de “macho dominante” cuando se juega uno los cuartos.
Es un poco incómoda cuando intentamos colar un farol.
Poker face “del filósofo”
Ejemplos: Isaac Haxton, Igor Kurganov, Adrián Mateos, Jason Mercier, Benjamin Pollak…Es sencillo: tenemos que dar la impresión de estar calculando mentalmente el bote de nuestra vida. Que reflexionamos la decisión más crucial de nuestra carrera. Para ello no hay que escatimar en gestos como fruncir el ceño o acariciarnos el mentón.
Ventajas
Al tener los cinco sentidos puestos en el spot, nos aislamos de lo que ocurre alrededor nuestra, tanto dentro como fuera de la mesa.
Casi olvidamos que nuestro adversario lo tenemos a la vera, y eso nos permite darle menos pistas.
Peligros
A veces resulta complicado aparentar que nos comemos el tarro por algo siempre (incluso cuando está más claro que el agua lo que hay que hacer).
No todo el mundo tiene dotes de actor.
Poker face “coach de yoga”
Ejemplos: Stephen Chidwick, Justin Bonomo, Romain Lewis, Julien Martini…La postura ideal es la siguiente: espalda recta, caderas ligeramente adelantas, hombros abiertos y hacia atrás, mentón un poco levantado y mirada al frente. Con esta posición, el peso del cuerpo está correctamente distribuido sobre la columna vertebral. Y así apostamos, sin prisa pero sin pausa, sin variar nuestro lenguaje corporal.
Ventajas
Al estar derecho, damos la sensación de estar seguros de lo que hacemos. Además, en determinados momentos parece intimidatorio.
Desde un punto de vista más general, sentarnos de manera correcta tiene efectos positivos tanto física como mentalmente. Por ejemplo, a través de esta postura equilibra nuestro centro de gravedad y nos cansamos menos muscularmente.
¡Es simplemente esencial para las jornadas de póker de doce horas!
Peligros
Al tener todo el tiempo la cabeza alta exponemos nuestra carótida a la vista, algo que puede ser utilizado por el resto de jugadores para saber si estamos nerviosos. Aconsejo llevar una bufanda.
Es una posición que hay que trabajar para que nos salga lo más natural posible. ¡Como el mismo yoga!
Poker face “camuflaje”
Ejemplos: Charlie Carrel, Orpen Kisacikoglu, Christoph Vogelsang...Algunos jugadores optan directamente por taparse para evitar dar cualquier tipo de tell… ¡incluso aquellos que no consideran el lenguaje corporal tan importante! Lo cierto es que en muchos casos no depende de nosotros. Damos información de manera inconsciente o con simples gestos. Entonces, ¿para qué correr el riesgo?
Ventajas
Tapamos zonas sensibles como la carótida o la boca, ambas fuentes inagotables de tells. La capucha de una sudadera, por ejemplo, cubre el cuello.
Si utilizamos unas gafas de sol no tendremos que preocuparnos por el tamaño de nuestras pupilas, las miradas furtivas o el parpadeo.
Peligros
Con tanto taparnos nuestra presencia disminuye en la mesa. Perdemos espontaneidad y agresividad. En definitiva, pasamos desapercibidos.
Para concluir, diría que la mejor poker face posible es aquella que mezcla los elementos anteriormente citados: estar derecho y en constante reflexión mientras observamos escrupulosamente lo que hacen los villanos, todo ello protegidos un poco (pienso en una bufanda). ¡Ahora os toca a vosotros!








