[Blog] ¡Pirateando el cerebro!

Por dentro

[Blog] ¡Pirateando el cerebro!

Antes de nada, tengo que deciros que me hizo mucha ilusión recibir tan buen feedback sobre mi último blog.  Esto de escribir es como cocinar: ¡a todos nos gusta que nos digan que nos ha quedado rico! Aunque en más ventajoso, ya que si te deleita lo que lees puedes degustarlo varias veces y no se acaba. Y encima cada nueva lectura te proporciona una perspectiva distinta. Anteriormente hablé sobre las estrategias mentales que todos tenemos y cómo estas y no un saboteador interno son las responsables de las decisiones que tomamos. Asimismo, abordé la dificultad que nos supone la consecución de los objetivos que nos marcamos.  En esta segunda parte, a petición popular, voy a centrarme en cómo podemos cambiar dichas dinámicas. Algunas llevo años usándolas de forma intuitiva, otras las he incorporado recientemente.

Leo MargetsHace un par de años, durante las WSOP, tuve una charla con Steph (el coach del Team Winamax) en un momento en el que sin darme cuenta había entrado en un bucle mental bastante chungo. No tengo ninguna duda de que fue en esa conversación donde fui consciente por primera vez de cómo yo misma estaba boicoteando mis objetivos, del poder de autodiálogo y de que cambiarlo estaba en mi mano.

Desde entonces me he interesado mucho por la Programación neurolingüística (PNL), pues considero que es una ciencia con un potencial enorme para cambiar nuestro comportamiento. El mayor peligro al respecto es que hay que ir con cuidado porque hay por ahí muchos autoproclamados gurús que venden mensajes de positivismo barato alegando ser expertos en PNL, cuando en realidad solo quieren llamar la atención con un mensaje simplista. Por regla general estoy bastante en contra de todo ese rollo motivacional sin base sólida que busca en realidad visitas y me gustas en las redes sociales. Estas son algunas de las herramientas que utilizo para acercarme a mis metas. No son infalibles, pero a mí me han ayudado mucho:

Modificar mis representaciones mentales

En vez de pensar lo bien que estaría viendo una serie en el sofá o fumándome ese pitillo de forma que inconscientemente estoy segregando la apetencia, me esfuerzo en visualizar esas acciones de forma difuminada. Literalmente. Suena un poco friki, pero funciona, al menos cuando llevas un tiempo implementando la táctica. Básicamente, cambiamos las características de aquella acción que boicotea los objetivos haciéndola más tenue. Probad a imaginarla en blanco y negro, borrosa incluso, y cada vez más lejana. Es una forma muy eficaz de manipular nuestro cerebro sutilmente.

Cambiar el significado que doy a las cosas

Esta la llevo innata. Desde que era pequeña siempre me han dicho que tengo suerte porque me pasan muchas cosas divertidas, y estoy de acuerdo. Sin embargo, con los años me he dado cuenta que no ha sido por haber “runeado” mejor que el resto, sino por mi interpretación de la realidad. Lo único que decide que hayáis tenido un buen o mal día es vuestra interpretación. La etiqueta “hoy ha sido un día de mierda” la ponéis vosotros, no viene enganchada al lunes.
 

Leo Margets

Al darle un significado negativo a algo nos sentimos mal. Por ejemplo, cuando tras perder una mano en un torneo nos decimos “¡está claro que hoy no es mi día!”, nuestro cerebro que busca coherencia empezará a hacer todo lo posible por ahondar esa sensación. Cuando me encuentro diciéndome a mí misma cosas como “vaya, hoy todo sale mal”, automáticamente me corrijo. Pienso en cómo puedo aprender de esa situación y me enfoco en algún aspecto bueno (siempre los hay, nada es absolutamente negativo o positivo). Cuando significo las cosas de forma constructiva evito que se me dispare esa sensación negativa que desencadena todo.

Pensar en el objetivo y amplificarlo

Del mismo modo que difumino acciones tentadoras que me alejan de mis propósitos, cuando estoy en ese momento en el que dudo si ponerme a grindar Expresso o entrar en Instagram, pienso para qué me propuse grindar cada día y meter un cierto volumen. Una vez tengo esto fresco en mi mente de nuevo me imagino haciéndolo, es una imagen nítida y potente, con música que me motiva, y lo asocio a sensaciones como las que tengo al entrenar porque me encanta y nunca me da pereza. De alguna manera me contagio y os prometo que casi siempre funciona y logro ponerme a jugar en modo máquina de matar.

 Visualizar la sensación de después

¡Esta es un clásico y no falla! El efecto que tiene en nuestras emociones imaginarnos consiguiendo lo que queremos es increíblemente gustoso. En mi caso es una reacción casi física, así que centro mi atención en todo lo que siento e intento aumentar la intensidad de estas sensaciones, es algo tan placentero que mi cerebro quiere conseguirlo.

Practicar, practicar y practicar

La teoría está muy bien, pero si pensáis que solo con haberme leído podréis sentaros frente al ordenador y empezar a imprimir billetes clicando botones o evitaréis comeros un bollo siento recordaros que la vida real no es tan fácil, y que probablemente acabéis volviendo a vuestros viejos hábitos. Yo lo que hago es ensayar mentalmente. Recreo escenarios en los que me cuesta decir no y pongo en práctica las estrategias mentales que quiero usar. Es una forma de entrenar el cerebro de manera que cuando se da la situación estoy más preparada para reaccionar como realmente deseo.  

Me encantará saber si usáis alguna de estas estrategias y cómo os funcionan. ¡Suerte dentro y fuera de las mesas!

Leo Margets


Leo Margets

Tras un magnífico deep run en el Main Event de las WSOP, la barcelonesa se ha convertido en una de las figuras emblemáticas del póker español.

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