[Blog] La vía Express(o)
Por dentro General
Tenía muchas ganas de escribir mi primer artículo para el blog del Team Winamax. Escribo esto desde la capital del Reino Unido, donde acabo de jugar mi primer torneo EPT. Dicen que las primeras veces son inolvidables, y te diré que es probable que no olvide la sensación que tuve después de poner 5.000 libras para entrar en el Evento Principal. Mientras miraba el recibo que me entregaban, recordé que hace apenas unos meses jugaba por mil veces menos. Podría contarte cómo conseguí caí eliminada durante el Día 1 sin que eso afectara a mi estado de ánimo, o cómo es cruzarse con los mejores profesionales del circuito cada dos metros. Pero en lugar de eso, contaré cómo llegué allí, con estrellas en los ojos.
Me gusta pensar que mi inocente emoción permanecerá intacta para siempre, y que mi rápido progreso me permitirá mantener una mirada fresca y entusiasta sobre mi entorno permanentemente. Para que lo entiendas, tengo que retroceder un poco...
Un negocio familiar
Siempre he sido una persona tranquila y estudiosa. Tras una carrera universitaria relativamente clásica, mi camino parecía claro: con dos másteres en Psicología, iba a seguir esta apasionante senda…, aunque, hoy en día, me pareciera demasiado convencional para mi gusto. Todo lo contrario que mi hermano Virgile, que en 2017 dejó abruptamente sus brillantes estudios de Ingeniería para seguir una idea por aquel entonces peregrina: convertirse en jugador profesional de póker, y vivir la vida loca. Siempre he admirado el inconformismo y la determinación de mi hermano, así que debo admitir que a menudo ha sido un modelo para mí. En el todavía estigmatizado mundo del póker, Virgile ha trabajado contra viento y marea y nunca ha dejado de creer en sus capacidades.
En 2020, cuando ya jugaba Expresso gordos mientras disfrutaba al sol del Caribe, me envió un mensaje sobreexcitado. "Alex, Winamax lanzó un nuevo formato hace un tiempo; es genial, y estamos de lleno metidos. Presiento que se puede ganar mucha pasta, ¿qué tal si te entreno para que te unas a mí?". Imagínate mi sorpresa en ese momento, sabiendo que nunca había tocado una ficha en mi vida y que era incapaz de distinguir entre una escalera y un color. El mundo de Virgilio me era tan ajeno que apenas podía ver mi lugar en él. Me llevó un tiempo... pero finalmente consiguió despertar mi curiosidad tirando de mi fibra sensible: mi deseo de aprender cosas nuevas y mi necesidad constante de salir de mi zona de confort. Así es como el 1 de septiembre de 2020, lancé mi primer Expresso en Winamax, por la (muy) modesta suma de 25 céntimos. No sabía que dos años después estaría firmando un contrato con el Team Winamax…
Llegar y pegar
En ese momento, estaba tomando mis primeras lecciones de naipe. Solo armada con un bloque de gamas (y una confianza absoluta en mi hermano mayor) me adentré en este nuevo mundo. Para ser sincera, esperaba que el ejercicio (el arte del Expresso) me pareciera desalentador; en cambio, me bastaron unas cuantas docenas de partidas para darme cuenta de que, en realidad, había descubierto el juego más absorbente del mundo. De hecho, unas horas después jugué mi primer gran multiplicador: ¡un x100! ¿Se puede empezar mejor? Poco después Virgile me dijo que mi aprendizaje del formato avanzaba a pasos agigantados. Los objetivos semanales que me había marcado y sus amables ánimos, unidos a mis ganas de progresar, me hicieron avanzar muy rápido.
Lo confieso: al principio no estaba segura de lo que me decía cuando mencionaba los términos "IP" y "OOP", o de cómo una c-bet podría ser realmente muy diferente de una apuesta donk. Sin embargo (¡no me preguntes cómo!), hice bastante bien. Como la agresividad es la palabra clave en el formato Expresso, rápidamente me convertí en la más agro de los agro (¡pero shhhh! No se lo digas a mis oponentes) y, armada con un bankroll que ya superaba los 100 €, subí un límite, luego otro, al ritmo de mi entrenamiento diario con mi hermano top reg. Tres meses después de mis primeras partidas, estaba sentada en las mesas de 10 €. Llena de esperanza para el futuro.
Cien mil dólares al sol
Bien instalada en los pequeños límites, y pudiendo permitirme mis primeros cobros, volé a México. Dirección Playa del Carmen, decidida a vivir el paquete completo de cualquier jugador de póker que se precie. Allí seguí jugando y aprendiendo, con los pies en el agua y en un entorno de postal. Ahora bien, no todo fue color de rosa. Hubo malas rachas que te hacen dudar de tus habilidades, y vaivenes que te hacen echar de menos tu tranquilo trabajo de oficina. Pero nunca cuestioné mi elección, ni siquiera por un segundo. Ni siquiera cuando, estando de visita en Sudáfrica, mis sesiones en quince mesas a la vez se veían interrumpidas con demasiada frecuencia por los cortes de electricidad generalizados... Con lo que eso me costaba. Ni siquiera cuando pasé por el clásico período de estancamiento, una fase que casi resultó fatal para mí, que estaba acostumbrada a un progreso suave. De vuelta a Francia para el verano, seguí aguantando. Ocho meses después de mis aventuras, mi cabezonería tuvo su recompensa en forma de jackpot de seis dígitos. Unos minutos más tarde, se habían añadido 80.000 euros a mi bankroll. GG a mí!
Ni que decir tiene que este inesperado pinchazo multiplicó por diez mi motivación. Decidí regresar a las playas de México. Lo estaba haciendo lo suficientemente bien como para poder grindar con seguridad. En medio de una comunidad de regs experimentados, tuve la oportunidad de aprender nuevos formatos. Para completar mis sesiones de Expresso, iba todas las noches al casino local, donde jugaba partidas de cash con mis mejores amigos de la época. Además, los freerolls mensuales del programa de fidelidad Red Diamond (porque sí: ¡ya había jugado lo suficiente para alcanzar el máximo estatus VIP de Winamax!) y los torneos semanales por equipos del KING5 me introdujeron en el universo MTT. Sin experiencia en el formato y sin formación teórica (mi hermano simplemente me había reclutado en su equipo de regs de primera), me encontré en una dimensión realmente desconocida, con un único consejo como guía: "No juegues tantas manos como en Expresso. Elije las mejores”.La noche de la primera fase de KING5, le pregunté a Virgile cómo cambiaba la estrategia con seis personas en la mesa, y qué se suponía que debía hacer con tantas fichas. Sin una respuesta inmediata por su parte, un rápido cálculo me convenció de que, con una pila diez veces mayor de lo habitual, era bastante lógico multiplicar mis medidas por esa cantidad… Evidentemente, me equivoqué... ¡y creo que muchos de mis oponentes tuvieron que darme la etiqueta de fish! Solo un poco más tarde, con una mejor base, pude adaptarme a los spots y empezar a encontrar este nuevo formato interesante. A partir de entonces, esperaba con impaciencia cada sesión de KING5 de los martes. Una vez terminada la aventura, quería continuar. Hablé mi hermano al respecto, pero se mostró reacio a animarme, ya que apostaba ciegamente por los Expressos y sabía cuál era el beneficio económico. A sus ojos, extenderme demasiado sería una pérdida de tiempo... y de dinero. Sin embargo, mantuve la idea en el fondo de mi mente, mientras trabajaba silenciosamente aquí y allá, gracias al contenido de mis canales favoritos. Aproveché los freerolls a los que tenía derecho gracias a mi estatus. En cuanto me sentí preparada, empecé a participar en los torneos al final de mis sesiones de Expresso.
De Madrid al estrellato
Me encantó enterarme que mi estatus Red Diamond me daba derecho a participar en los torneos en vivo organizados por WINAMAX. El Winamax Poker Open (WPO) de Madrid iba a ser el primero desde la aparición del Covid-19. Emocionada por participar, reservé mi viaje a España y volé a una nueva etapa en mi carrera, sin saber en ese momento que sería la más importante. Una vez que llegué, todavía aturdida por el jet lag, me senté en el asiento que me habían asignado en la gran sala del Casino Torrelodones. Por una loca coincidencia, de los cientos de jugadores del Evento Principal del WPO, la persona sentada a mi lado, a mi derecha, resultó ser... Virgile. El simbolismo de tener a mi hermano a mi lado en mi primer evento en vivo fue fuerte, y ayudó a hacer de esta semana una aventura especial. Acabé busteando durante el último nivel del Día 1..., pero no perdí mi buen humor. Me conocía lo suficiente como para saber que acababa de entrar en un ambiente completamente hecho para mí: torneos de todos los colores, acción a raudales y adrenalina sin límites. Volví a París convencida de que tenía que meter más volumen de torneos (online y live) en mi rutina. Pensé que tocar ambos formatos al mismo tiempo sería la receta para mi felicidad personal. Así que redoblé la seriedad en mi progresión, y añadí el trabajo de MTT a mi calendario de Expresso. Quería que mi experiencia con el póker fuera lo más emocionante posible, y poco esperaba que la realidad superara (por mucho) mis expectativas.Porque unas semanas después, Winamax se puso en contacto conmigo. Fui a sus oficinas para realizar una serie de entrevistas que les permitieron descubrir mi perfil, mi trayectoria y mis ambiciones. El resto es historia: me ofrecieron la oportunidad de unirme al equipo de póker más prestigioso del mundo y llevar sus colores. Así que, después de varios meses de intensificar mi rutina y entrenamiento, participé en mi segundo festival de la W roja. ¡Esta vez como miembro del Team Winamax!
Gente de otra pasta
Una vez en Bratislava, me lancé a lo que este nuevo mundo me ofrecía. Sabía que cada paso que diera en mi viaje superaría al anterior y que, mientras llevara la W roja, la aventura nunca sería aburrida. Cuando llegué a Eslovaquia, conocí a los demás miembros del equipo. Inmediatamente me hicieron sentir como uno de ellos. Yo, que estaba acostumbrada a la soledad del grinder, me vi de repente rodeada de miles de entusiastas del naipe. Acababa de entrar en una comunidad completamente diferente, donde el sentimiento de pertenencia es tan fuerte que te hace sentir en familia. En este ambiente único, iba a los torneos todos los días y hacía nuevas amistadas en cada oportunidad, sin sentir la necesidad de descansar ni un segundo. Me entregué al máximo en todo momento, y fue con alegría y buen humor que obtuve mi primera línea de Hendon Mob, gracias a un hermoso deep run en el High Roller.Tras una breve estancia en París, me dirigí a Londres. Una vez que llegué, me senté en la mesa del Día 1B del Evento Principal y me di cuenta de lo lejos que había llegado. Tuve un flashback. Meses antes, cuando vi el anuncio en Winamax del inicio de la Top Shark Academy... La idea de una competición abierta al público en general y con un contrato de patrocinio sobre la mesa no estaba disponible en ningún otro lugar. Y yo seguía pensando que estaba en un mundo donde todo era posible. Me sedujo el concepto de que un jugador como tú y como yo pudiera, a través de la determinación y el trabajo duro, pasar de su rutina habitual a las grandes mesas del circuito en vivo de la noche a la mañana. Fue en una mesa del Evento Principal, en medio de un malnacido call (trío vs. full), que tuve este flashback. Perdí una buena parte de mi stack, pero no perdí la sonrisa, ya que me acordé de dónde estaba hace unos meses y dónde me encuentro ahora. Por cierto, ¡estoy segura de que lo mejor está por llegar!
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