[Blog] An American Story (Part 4)

Por dentro

En episodios anteriores... Tras quedar prendado de su carisma y afán de superación durante un torneo en el Planet Hollywood, Pierre Calamusa decide apadrinar a un "anónimo" jugador americano y financiar su participación en el Main Event de las WSOP. Cosas de la vida: un mes más tarde, tras siete días de grandes emociones, Tony Miles se encuentra en la final del torneo más importante del mundo y, después de 48 horas de esfuerzo suplementario, el otrora desconocido batalla contra otros dos jugadores para hacer historia.

[Blog] An American Story (Part 4)
 La eliminación de Nicolas Mannion en la cuarta posición sellaba el Día 9 de este Main Event WSOP 2018. Vivimos un sueño: Tony es ampliamente el chip-leader con un 60 % de las fichas y tan solo dos adversarios entre él y el título. Por otro lado, las diferencias en los premios son enormes: 3,7 millones de dólares para el 3º, 5 millones para el segundo y 8,8 millones para el ganador. La presión es inmensa, lo que implica que cuesta mucho en estos momentos mantenerse concentrado. Tony se ve sobrepasado por todos los mensajes que recibe en las redes sociales, las solicitudes de entrevistas se multiplican. De hecho, tras su Día 9, se pasó cerca de dos horas respondiendo a los medios.

Como coach, mi principal objetivo es conseguir que Tony se relaje y suelte todo el estrés y la tensión acumulada. Mi consejo es que trate de dormir y tomarse un poco de tiempo para él. Por la mañana iré hasta su villa, para hacer un breve repaso sobre el juego 3-handed y un estudio de los escenarios más posibles en un heads-up.

Day 10: cabeza fría, corazón caliente

Me dirijo a su casa a las 10:00 h. Al llegar me encuentro a Tony extremadamente cansado, no ha conseguido dormir. Decidimos ponernos a trabajar lo antes posible. Nos centramos en Dyer, un jugador ultraagresivo que va bastante corto de fichas. Tony se lo toma en serio y en menos de una hora ya se ha aprendido de memoria todos los rangos de open y de call contra el stack de este. Pronto pasamos a otro punto, el juego en SB contra los opens de John Cynn desde el botón. Decidimos jugar una estrategia de 3bet bastante directa con unos rangos extremadamente polarizados. Asimismo, desarrollamos un rango de flat call formado por manos bastante fuertes, así como un cierto número de “trampas” para contrarrestar los posibles resteals de Dyer.

[Blog] An American Story (Part 4)
Una vez que he terminado con mi parte técnica, contacto con Shaun Deeb: él me confirma que tomará el relevo si llegamos al heads-up final. Es un formato que no domino a la perfección y, para ser sinceros, no me sentiría cómodo sabiendo que hay en juego 3,8 millones de dólares.

Todavía me queda la tarea más importante como coach y colega: llevar la batalla al terreno místico. Para ello, me he inspirado mucho en el trabajo de Stéphane (coach del Team Winamax) durante estos cuatro años y su experiencia en circunstancias similares. Me preocupa bastante la presión que pueda sentir Tony. Ya se dan conversaciones sobre eventuales patrocinios y es un tema delicado que consume mucha energía y tiempo. Es necesario que saque tiempo para él mismo. Quedamos para almorzar con sus padres y rezamos durante la comida. No lo hacemos por la victoria, sino por el momento que estamos viviendo. Es el momento de un joven que está cumpliendo su sueño y que, pase lo que pase, se convertirá en una estrella del póker. Después hablamos sobre su vida, su pasado y cómo debería utilizarlo para luchar por conseguir el brazalete de campeón del mundo. Le cuento mis errores, como el que cometí cuando solo quedaban 15 en el EPT Praga porque estaba nervioso e impaciente. Lo que sentí en aquella mesa ha marcado tanto mi vida que suelo revivirlo a través del documental que grabaron los miembros del equipo de comunicación de Winamax.

Un final de película

[Blog] An American Story (Part 4)
Curiosamente, me quedan pocos recuerdos del Día 10. Estuve cerca de Tony la primera hora, hasta que aguantó su As-Sota contra el As-10 de Dyer. A partir del heads-up, ya no tuve acceso al americano. Shaun Deeb tomó el relevo para esta fase y puso en marcha una estrategia ultraagresiva basada en una alta frecuencia de 3bet. Durante las diez horas y 199 manos que duró el duelo (de récord), asistí a uno de los más bellos espectáculos que ha dado nunca el póker. Un mano a mano increíble entre dos jugadores de clase mundial con movimientos alucinantes. Ahora mismo me acuerdo de dos manos: un 4bet shove en el flop de Tony con 76 sobre Q58, pagado por John Cynn con… ¡7 4 ! y un farol endiablado de mi protegido, en el que acabó yendo all-in en el river y que supuso el abandono de Cynn con una pequeña pareja. Este farol demostró, una vez más, que mi pupilo va sobrado de corazón y coraje.

[Blog] An American Story (Part 4)
El Main Event de las WSOP 2018 quedará para la posteridad por varios momentos increíbles. Hecho polvo por el cansancio, Tony cree haber visto una de las cartas de John Cynn en el momento del reparto: un 10. Juego limpio. Mi amigo avisa a su adversario, pero la partida continúa. Teniendo esta información en cuenta, Tony sabe que su rival no va a tener AA/KK/QQ/JJ, y por ello ataca y 3betea con una mano marginal: Q 8 . El flop trae KK5. La presencia del Rey de corazones tranquiliza a Tony, ya que piensa que John probablemente habría foldeado con Rey-10 desparejado preflop: ¡su rango está bastante cerrado! Tony hace una apuesta de continuación y John le paga muy rápido. El turn es mágico: un 8 de que aporta un nuevo proyecto de color. El bote vale 133 millones, a Tony le quedan 115 y efectúa el movimiento lógico: all-in, tanto para el valor como la protección.

[Blog] An American Story (Part 4)
El torneo fue como yo me lo imaginaba, se jugó en un terreno más allá de la técnica y casi místico. Una especie de alucinación en la que entras cuando ya has llegado a un nivel de cansancio máximo. John Cynn pagó con KJ. Tony no tenía ninguna posibilidad de ganar y el título ya tenía nombre incluso antes del river.

El vértigo del triunfo

Tras el Main Event, Tony vivió una etapa bastante difícil. Había logrado el sueño de todo jugador de póker. Jugar el HU del torneo más grande del mundo, ganar 5 millones de dólares y tener seguridad económica para el resto de su vida. Pero le pasó lo que le suele ocurrir a los deportistas de alto nivel a veces tras una gran victoria, se sentía vacío, ya no veía el interés en jugar, ganar, tratar de convertirse en alguien mejor. Le aconsejé que hiciera lo que yo suelo hacer cuando las cosas no me van bien: irme lejos, a algún sitio desconocido en el que pudiera sentirse a gusto con viejos amigos. Tony fue a visitar a Paul Rogier, mi vecino de infancia en Grenoble que se había clasificado a través de Winamax y tuvo una habitación en la villa de Winamax todo el verano.

Aproveché y me fui a visitarles una semana. Le hicimos conocer los vinos de Bourgogne, el queso, la raclette, las comidas que nunca terminan y tantas otras cosas que hacen que los franceses sepamos vivir la vida. Tony se marchó con algunos kilos más, pero sobre todo con la moral alta y ganas de continuar su búsqueda. Una búsqueda que compartiré con él y Victor Choupeaux con la firme intención de llevarnos un brazalete a casa y, por qué no, tratar de hacer lo que Tony no pudo hacer en 2018: ganar el Main Event de las WSOP.

An American Story - Part 1
An American Story - Part 2
An American Story - Part 3


LeVietF0u

Ha ganado los torneos más grandes de W y sigue dando de qué hablar en live. Es una de las grandes esperanzas de la nueva generación.

Suivez LeVietF0u sur FacebookSuivez LeVietF0u sur Twitter