[Blog] An American Story (Part 1)

Por dentro

americanstory

El fin de las World Series of Poker marcó para mí el fin de mi tercer año en el seno del Team Pro de Winamax. Sin ninguna duda, se trata de uno de mis años más ricos en emociones, que podríamos dividir en dos fases muy diferentes. La primera, marcada por la mala suerte. La segunda, marcada por uno de esos guiños del destino que tanto me gusta. 

Desde un punto de vista pokerístico, la temporada 2017/2018 es la de las ocasiones desperdiciadas. Dos mesas finales en los Highrollers WSOP-Circuit, una 15ª posición en el EPT de Praga (que podéis seguir a través de los capítulos de En la mente de un pro), una 45ª posición en el gigantesco Main Event de 10.000 € del Partypoker MILLIONS de Barcelona y una 13ª posición en el 1.500$ 6-max de las WSOP. 

Mi eliminación del Main Event de las World Series of Poker en julio puso fin a un año catastrófico en término de esperanza de victoria. El primer mal año de mi carrera. Cuando, como yo, estás acostumbrado a un "run por encima del EV", es difícil aceptar una racha de mala suerte, y estaba bastante tocado por terminar con un balance positivo de "solo" unos miles de euros, una temporada en la que podría haber ganado cientos de miles, si la Diosa Fortuna se hubiera portado bien. A menudo, vuelvo a recordar en mi cabeza alguna de las jugadas más importantes: por ejemplo, una pareja de Ases reventada por una pareja de Reinas en Barcelona, en un bote que valía tres veces la media cuando solo quedábamos 45 jugadores. También suelo maldecir a esos dioses del póker que desde el EPT Monte Carlo de 2016 se han negado a acudir a mi llamada de auxilio.

La alineación de los astros

Siembre he creído que había nacido bajo la buena estrella. A principios del mes de junio, mi estrella volvió a aparecer. Acababa de terminar 13º en un torneo WSOP y había ganado alrededor de 20.000 $, tenía cash en los bolsillos y solo pensaba en jugar torneos caros. No tenía ganas de grinder en buy-in por debajo de 1.000 $ como había hecho los años anteriores. 

calamusa

Esa mañana, recibí un whats de nuestro coach Stéphane Matheu en el grupo del Team Winamax que llamó bastante mi atención: "Se prevé un enorme overlay hoy en el torneo de 600 $ del Planet Hollywood". No me gusta embalarme demasiado rápido, pero dejar pasar esta oportunidad sería un auténtico desperdicio. La combinación "field fácil" y "overlay masivo" prometían un ROI excepcional. Le propuse a mi colega Raphaël Brunis - el skater y jugador de póker profesional - financiarle el torneo. Aceptó, nos pedimos un Uber y, treinta minutos más tarde ya estábamos ocupando nuestros asientos en un torneo bastante épico. ¿Y por qué épico? Porque era un torneo con las peores condiciones de juego que me he encontrado en mi vida.

Me lo pasé bastante bien con mi vecino de la derecha, un americano que yo colocaría en la fila de los "reg", criticando la manifiesta incompetencia de los crupieres. Sin embargo, me di cuenta bastante rápido de que ese chaval tenía algo especial: una fuerza de concentración fuera de lo normal en un reg' en un torneo tan poco importante. Hablamos un poco, un chaval supermajo. Tras unas horas de juego se cerró la mesa. Le dije que me agregara a Facebook y aceptó. Seguí con mi torneo. Y justo, en la última mano del día perdí en un bote increíble, pareja de Reyes contra As-Rey. ¡Qué mierda de racha! Soy el jugador de póker con menos potra del universo ahora mismo. 

Unas horas después recibí una solicitud de amistad en Facebook. ¡Espero que sea una chica! Nah, es el americano que conocí en ese torneo del PH. Ya me había olvidado. Su nombre: Tony Miles. Ya podían ser un poquito más originales con los nombres en los Estados Unidos, ¿no? Eso sí, el chico es muy majo. Estuvimos hablando sobre la "keto diet", una dieta a base de proteínas que llevaba unos meses siguiendo. Esa misma noche quedamos para ir a cenar y pick up some chicks (mejor que lo traduzcáis vosotros). 

La alegría de vivir

Tony_Miles

Durante la cena, me quedé fascinado por la vida de este chico. Ex-yonqui, adicto a los calmantes y varias veces al borde del desastre. En seguida comprendí que Tony Miles regresaba del infierno y estaba bastante pelado. Parecía luchar contra demonios más fuertes y peligrosos que los míos, de esos que pueden llevarte a la muerte si no consigues dominarlos. Temía el pasado y la recaída, pero demostraba una fuerza increíble. La fuerza de luchar por su vida, por no venirse abajo, por no caer en la destrucción. La fuerza de vivir.

Cada noche es un combate para Tony. Mientras que yo me pegaba unas fiestas como mandan los cánones, Tony rechazaba de manera sistemática cualquier bebida con alcohol. Sabe que la menor gota podría hacerle recaer, el alcohol lleva a la cocaína, y la cocaína puede conducir a drogas aún más duras. Con tan solo una gota de vodka, podría ver la sombra de su pasado y la muerte muy de cerca.

Nos fuimos a una discoteca y, cuando fuimos a reservar una mesa, me hizo comprender, con un poco de vergüenza que en esos momentos estaba a dos velas. Bueno, acababa de ganar 20.000 $, esa noche iba a ser yo quien se ocuparía de eso. Mientras que me preocupé personalmente de sacar partido de una reluciente botella de vodka, Tony se pasó toda la noche a aguas. Fue una noche de locura, estuvimos en la pool party del Drai's y nos liamos con diez chicas entre los dos. Nuestros caminos se separaron a las 5 de la mañana, pero no os preocupéis, dos amables americanas me acompañaron a casa. (Sí, de las que os habla Gaëlle en su último blog)

Al día siguiente, me fui a jugar un WSOP Double Chance de 1.000 $ y recibí un mensaje de Tony: "Gracias por la noche de ayer. Vendo participaciones de mi Main Event, y como nos hemos hecho buenos amigos, pensé en proponértelo en primer lugar". Hice algunos porcentajes rápidos. Si ganaba me aseguraba un verano cargadito de billetes incluso si no yo volvía a hacer ningún ITM. En la pausa de mi torneo, quedé con Tony y le di la pasta. Unos minutos más tardes mi teléfono vibró. "Main Event action - Paid". Respondí de manera automática la respuesta más trillada del mundo: ¡Venga, a ganar ese torneo!

sms

Como se suele decir, el resto es historia.

Pierre os contará la continuación de esta épica historia en un próximo artículo...


LeVietF0u

Ha ganado los torneos más grandes de W y sigue dando de qué hablar en live. Es una de las grandes esperanzas de la nueva generación.

Suivez LeVietF0u sur FacebookSuivez LeVietF0u sur Twitter